MARCO JURÍDICO

DECLARATORIA DE PARQUE NACIONAL NATURAL LOS CORALES DEL ROSARIO Y SAN BERNARDO

Dada la relevancia que representa para el patrimonio natural de la nación, el conjunto submarino de ecosistemas que alberga peces, crustáceos, moluscos, anémonas, erizos, estrellas de mar, etc., el Inderena reservó un área de 17.800 hectáreas en el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario que denominó Parque Nacional Natural los Corales del Rosario (submarino), ubicado dentro de la jurisdicción del Distrito de Cartagena en el departamento de Bolívar, mediante Acuerdo 026 de 1977 aprobado por Resolución 165 de ese mismo año, modificado por el Acuerdo 093 de 1987 aprobado por Resolución 0059 de 1988 según la cual se realinderó e incorporó un àrea adicional de 1706,25 hectáreas, quedando con una extensión de 19.506,25 hectáreas, que comprende el área territorial de la isla del Rosario, sus islotes adyacentes y la Isla Tesoro.

Posteriormente, el Ministerio del Medio Ambiente con Resolución N° 1425 de 1996 realinderó el Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario y modificó su denominación, en un área aproximada de 120.000 hectáreas, que en adelante se denominó “Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario y de San Bernardo”, quedando comprendidas dentro de su jurisdicción, el área territorial de la isla del Rosario, sus islotes adyacentes y el área territorial de la Isla Tesoro ubicadas en el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario. Así mismo el área territorial de la Isla Maravilla e Isla Mangle en el archipiélago de San Bernardo, quedando excluidos los demás globos de terreno ubicados dentro de los límites de esta área que quedan sometidos a la reglamentación sobre àreas amortiguadoras que expida el Ministerio de Medio Ambiente – UAESPNN.

La anotada Resolución define las actividades permitidas comprendidas dentro de las señaladas como de conservación educación, recreación, cultura, recuperación y control, en especial las contempladas en el Decreto 2811 de 1974 y el Decreto 622 de 1977 y prohíbe todas aquellas diferentes de estas. Prohibió también la realización de nuevas construcciones dentro del área alinderada.

Paralelamente, el Ministerio en cuestión expidió Resolución N° 1424 del 20 de diciembre de 1996 “Por la cual se ordena la suspensión de construcciones en el área del Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario, en las Islas del Rosario, en los demás cayos, islas o islotes ubicados al interior de los límites del parque y en las islas y bajos coralinos que conforman, el archipiélago de San Bernardo “, entendiendo por construcción cualquier tipo de obras civiles, submarinas y de superficie, determinó que para la realización de cualquier tipo de adecuación, reposición o mejora a las construcciones ya existentes en las áreas definidas se deberá presentar solicitud escrita ante el Ministerio del Medio Ambiente, quien podrá, autorizar o no la obra e imponer la presentación de un plan de manejo ambiental, por lo que tales obras no podrán iniciarse sin la autorización previa o la aprobación del plan de manejo ambiental, por parte de este Ministerio. Ordenó además la suspensión inmediata del ingreso de cualquier maquinaria y material destinado a la construcción de las obras de cuya suspensión trata la resolución.

Posteriormente mediante Resolución 760 de 2002 se revocó el artículo de la Resolución 1424 de 1996 sobre la autorización de obras de adecuación, reposición o mejora a las construcciones ya existentes en las áreas mencionadas, teniendo como fundamento que para ese entonces el Decreto 1124 de 1999 por el cual se reestructura el Ministerio de Medio Ambiente le asignó dentro de sus funciones la de administrar integralmente las islas, islotes, cayos y morros que pertenecen a la nación y que conforman los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo.

Con la entrada en vigencia del Decreto 216 de 2003 por el cual se deroga el Decreto 1124 de 1999 y se suprime de las funciones del Ministerio la de administrar los archipiélagos, profirió Resolución N° 1610 de 2010 por la que revocó la Resolución 760 de 2002 y en su lugar modificó el artículo 3º de la Resolución 1424 de 1996 que finalmente quedó así: “Se podrán realizar labores de adecuación, reposición o mejora a las construcciones ya existentes en el área del Parque Nacional Natural Los Corajes del Rosario, en las Islas del Rosario, en los demás cayos, islas, islotes ubicados al interior do los límites del Parque y en las islas y bajos coralinos que conforman el archipiélago de San Bernardo, siempre que estas labores estén circunscritas al simple mantenimiento y conservación de tales construcciones y previamente obtengan las licencias, permisos y autorizaciones que en cada caso exija la ley.” Ello impone limitaciones de uso de carácter urbanístico tanto para la habilitación de nuevas viviendas como de infraestructura de recreo y turismo en la zona emergida en inmediaciones del Parque, como medida para contener el desmesurado proceso de ocupación de los archipiélagos.

Frente a las licencias, permisos y autorizaciones que en cada caso exija la ley a que se refiere el artículo 3° de la Resolución antes anotada, es oportuno señalar que el Decreto 2820 de 2010 que derogó los Decretos 500 de 2006 y 1220 de 2005, en su artículo 8º, estableció que los proyectos que afecten las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales requerirán licencias ambientales en los siguientes casos:

a) Los proyectos, obras o actividades que afecten las áreas del Sistema de Parques Nacionales Naturales por realizarse al interior de estas, en el marco de las actividades allí permitidas;
b) Los proyectos, obras o actividades señalados en los artículos 8° y 9° del presente decreto, localizados en las zonas amortiguadoras del Sistema de Parques Nacionales Naturales previamente determinadas, siempre y cuando sean compatibles con el Plan de Manejo Ambiental de dichas zonas.

(…)Parágrafo 2°. En lo que respecta al numeral 12 del presente decreto, previamente a la decisión sobre la licencia ambiental, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial contará con el concepto de la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales Naturales.

Los senderos de interpretación, los utilizados para investigación y para ejercer acciones de control y vigilancia, así como los proyectos, obras o actividades adelantadas para cumplir las funciones de administración de las áreas protegidas que estén previstas en el plan de manejo correspondiente, no requerirán licencia ambiental.”

De ahí que la exigibilidad de tales licencias esté dada por la tipicidad de las actividades que según la norma vigente al momento de su solicitud ante la autoridad ambiental competente la requieren, es decir, que el desarrollo de las mismas esté previamente definido como actividades que generan un impacto ambiental dentro de los límites del parque como en zonas de amortiguación del área protegida nacional.

Conviene acotar que visto lo anterior, dentro de los permisos, licencias y autorizaciones que exige la Ley, entendiendo por estos los enunciados en los artículos 8º y 9º del Decreto vigente, para la zona amortiguadora del parque, claramente se advierte que las actividades de labores de adecuación, reposición o mejora a las construcciones existentes no encuadran dentro de las previstas en las normas en cita.

Que el Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario y San Bernardo definió como objetivos de conservación los siguientes:

a) Conservar los ecosistemas marino-costeros correspondientes a los arrecifes de coral, praderas de fanerógamas marinas, bosque de manglar, lagunas costeras, fondos sedimentarios, litoral rocoso y litoral arenoso, garantizando su continuidad y conectividad ecosistémica en el PNNCRSB.
b) Proteger el ecosistema de bosque seco tropical como remanente de la franja discontinua del corredor costero presente en el PNNCRSB.
c) Conservar las especies amenazadas que desarrollan diferentes etapas de su ciclo de vida en el área protegida y aquellas de interés comercial y uso recreativo.
d) Mantener el mosaico de los escenarios naturales de área protegida permitiendo el desarrollo y uso de la oferta de bienes y servicios ambientales en beneficio de la comunidad del área de influencia.

Este Parque Nacional Natural adoptó su Plan de Manejo por medio de la Resolución N° 018 de 2007 del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, por una vigencia de cinco (5) años (2007-2011), procedió a su ordenamiento previa definición de su zonificación en zona intangible, de recuperación natural, zona de recreación general exterior y régimen de usos principales y complementarios determinando las actividades permitidas y las prohibidas por cada una de las zonas, a partir de la identificación de 36 unidades ecológicas de paisaje (UEP) por su homogeneidad, en su mayoría sumergidas, en torno a las cuales se identificaron los conflictos de uso y sus impactos en el documento técnico del plan y sirvieron de base para el proceso de planificación dirigido al uso racional de los recursos marino-costeros, resultado que se resume en la Tabla 3-1.

TABLA 3-1. ZONIFICACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE USOS Y ACTIVIDADES EN EL PNNCRSB. (ver documento)

Este plan de manejo dentro de su objetivo estratégico N° 1 que dice: “Incrementar la gobernabilidad del PNN Corales a través de acciones propias y con el apoyo de actores institucionales con competencia en el área protegida y su zona de influencia para garantizar el cumplimiento de los objetivos de conservación”, propuso el desarrollo del Proyecto “Ordenamiento Ambiental del Territorio” con el propósito de generar alianzas estratégicas con entidades del orden local, regional y nacional, con intereses y competencias en el área para tomar decisiones y llevar a cabo acciones conjuntas, construir los sistemas locales y regiones de áreas protegidas (SILAP y SIRAP) a partir de la adopción de zonas amortiguadoras, de sistemas productivos sostenibles y compatibles con la conservación y la conexión entre diferentes figuras y áreas de protección que determinan el ordenamiento ambiental del territorio, tales como, PNNCRSB, Área de Manejo Especial de la bahía de Cartagena y el canal del Dique y el Área Marina Protegida y de diversas formas culturales y económicas de conservación para avanzar en su operativización. (UAESPNN, 2006).

ÁREA DE MANEJO ESPECIAL

Desde el Ministerio de Agricultura se promovió la expedición del Decreto 1741 de 4 de agosto de 1978 por el cual se reglamentan parcialmente la Ley 23 de 1973, el Decreto Ley 2811 de 1974 y los Decretos 2349 de 1971 y 133 de 1976, en lo relacionado con la creación de un Área de Manejo Especial de la bahía de Cartagena y del canal del Dique con una extensión aproximada de 730.000 hectáreas ubicadas en jurisdicción de los departamentos del Atlántico, Bolívar y Sucre, como una medida para la administración, manejo y protección del ambiente y de los recursos naturales renovables de acuerdo con los resultados de los estudios ecológicos, económicos y sociales que daban cuenta de graves factores deteriorantes en la región, con el fin de garantizar un ambiente sano a los habitantes del área y la disponibilidad permanente de sus recursos en cantidad y calidad tales, que sean aptos para los fines a que se destinen.

Esta figura presentó los consabidos problemas para su puesta en marcha, derivados de la precaria interacción con los entes territoriales de la región que abarcaba el AME, que si bien tenían que prestar la debida colaboración no contaban con asiento en el Consejo Asesor, circunstancia que entre otras pudo influir en que esta área no operativizara su gestión, ni impulsara las acciones para la consecución de los fines propuestos, quedando incluso en “desuso”, porque poco o nada se conoce sobre su puesta en marcha, pese a su vigencia normativa, debido a que actualmente –y quizás por mucho tiempo– el Ministerio de Ambiente en su estructura organizacional no cuenta con un funcionario que dirija esta área.

PLAN DE ORDANAMIENTO TERRITORIAL DEL DISTRITO DE CARTAGENA

Este plan que alcanza los 12 años de su entrada en vigencia, se encuentra en proceso de revisión y solo ha sido modificado excepcionalmente por el Acuerdo Distrital 033 de 2007, principalmente en lo relacionado con la clasificación, tratamiento y zonificación del suelo de expansión del Distrito.

Durante el año 2011 se presentó el “Diagnóstico Plan de Ordenamiento Territorial del Distrito de Cartagena”, realizado por la Universidad de Cartagena como documento que soportó la memoria justificativa para su modificación excepcional, con el propósito de ajustar del mismo a la normatividad vigente, pero esta no culminó en Acuerdo, previa discusión con el Concejo Distrital de Cartagena.

El POT no previó el diseño y puesta en marcha de un plan parcial para los archipiélagos, pudiendo realizarse incluso en suelo rural cuando se deban realizar actuaciones urbanas integrales, macroproyectos u otras operaciones urbanas especiales, tales como las áreas de borde de los cuerpos de agua, recuperados o a cargo de Edurbe, como se verá más adelante.

Clasificación del suelo insular

El Distrito Turístico y Cultural de Cartagena de Indias adoptó su Plan de Ordenamiento Territorial por medio del Decreto Distrital 0977 de 2001, en el que clasificó como suelo rural suburbano la totalidad de las islas del Distrito según lo establecido en el numeral 2° de su artículo 293 y determinó que en este suelo los servicios públicos deberán prestarse mediante sistemas no convencionales de tecnología apropiada y, en todo caso, estos quedarán a cargo de los interesados y de acuerdo con las disposiciones de la autoridad ambiental respectiva.

En este mismo sentido estipuló que los centros poblados de las islas del Rosario, Barú, San Bernardo e Isla Fuerte se clasifican como suelos suburbanos e incluyó entre los objetivos del componente rural contenidos en su artículo 11, el fortalecimiento e integración de la identidad cultural y se propone entre otros, “Valorar la identidad cultural de las comunidades nativas de las islas de Tierra Bomba, Barú, del Rosario y San Bernardo e Isla Fuerte y su integración primeramente al sistema del distrito y a las Actuaciones Urbanas Integrales y Macroproyectos del Plan de Ordenamiento Territorial; (…) Valorar la población nativa y de las comunidades negras, en el conjunto del territorio, a fin de garantizar la permanencia de ellos en su hábitat usual”.

Con la entrada en vigencia del Decreto 2372 de 2010 se introduce la idea de que si bien los suelos de protección no son categorías de manejo de áreas protegidas, su identificación y clasificación como tal, puede contribuir al cumplimiento de los objetivos específicos de conservación, en cuyo caso las autoridades con competencias en la declaración de las áreas protegidas, deberán acompañar al municipio o Distrito en esa labor.

Modelo de ocupación del territorio insular

En cuanto a este punto el POT describió el modelo de ocupación territorial en su artículo 13 y siguientes, en el que consideró al Parque Natural Corales del Rosario y San Bernardo como un paisaje estratégico de la ciudad que hace parte de su sistema natural, sistema que en este modelo tiene por finalidad la conservación, recuperación, permanencia y adecuada utilización de los recursos naturales, la biodiversidad, la preservación del agua y de un ambiente sano y saludable para la población. Así mismo, determinó que las islas del Rosario, Barú, San Bernardo e Isla Fuerte, entre otros, hacen parte del tejido urbano y los centros poblados que se localizan en los suelos rurales y suburbanos que conforman el sistema de nodos en el territorio distrital. Fijó entonces como elementos de su política sobre ocupación del suelo rural del Distrito de Cartagena los siguientes:

a) El mejoramiento de los asentamientos nativos, a partir del cual de forma concertada con los representantes de los habitantes la administración distrital determinará, las zonas de los asentamientos existentes que deben ser consolidadas, con sus respectivas zonas de crecimiento.
b) La garantía de que la ocupación atenderá criterios de recuperación, protección, conservación y uso sostenible de los recursos naturales y paisajísticos del área, basado en la consideración de las áreas de protección que en las diversas clases de suelo se han establecido en el plan.
c) El trazado de la infraestructura vial y de servicios públicos deberá realizarse considerando corredores que se utilicen en forma común, para el mejor aprovechamiento del espacio y protección de las áreas y ecosistemas protegidos y del paisaje.

No obstante, el Distrito definió en sus lineamientos de política rural que en el caso del territorio insular ubicado dentro de los linderos del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y de San Bernardo, por estar sometido a regulaciones del Ministerio del Medio Ambiente, no se prevén desarrollos nuevos en tales islas y las mejoras y reposiciones de infraestructura existente están sometidas a los permisos del Ministerio mencionado, por lo tanto reiteró que la provisión de servicios públicos se seguirá dando de manera no convencional y los desarrollos futuros en este sentido deberán ser aprobados por la autoridad ambiental.

En su artículo 22 integró al sistema de las áreas de protección y conservación de los recursos naturales y paisajísticos del Distrito, las áreas protegidas del orden nacional y regional que para tales efectos se reserven, localizadas en su territorio, dentro de las que incorporó el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo, bajo la categoría, reglamentación, manejo y denominación que regula la legislación ambiental. En este sentido reseñó que su administración está a cargo del Ministerio de Ambiente – UAESPNN y que según sendas resoluciones emitidas por tal entidad, se determinó cuáles eran las actividades permitidas al interior del límite del mismo, así como la restricción de actividades de obras civiles, submarinas y de superficie en los globos de tierra que conforman los archipiélagos de las islas del Rosario y las de San Bernardo (baldíos reservados de la nación), distinta a las de adecuación, reposición o mejora de las construcciones existentes que en todo caso deberán ser autorizada por el Ministerio del Medio Ambiente.

Igualmente integró a tal sistema las zonas de manglar existentes a lo largo del litoral del Distrito, referenciadas en el estudio de zonificación realizado por Cardique en 1998, y aprobado por el Ministerio del Medio Ambiente, entre las que se hallan las ubicadas en los bordes de las islas de los archipiélagos del Rosario yde San Bernardo, especialmente islas del Rosario y la franja de playas marítimas ubicada dentro del perímetro de suelo suburbano.

Incorporación de otras determinantes ambientales

El POT integró a su cuerpo el contenido y alcance de las determinantes ambientales vigentes para la época de su expedición (2001).

Área de Manejo Especial de la bahía de Cartagena – canal del Dique

El POT Distrital también incorporó en su artículo 94, otra de las determinantes ambientales ya mencionada anteriormente, el Área de Manejo Especial de la bahía de Cartagena – canal del Dique, y circunscribió el desarrollo de este instrumento de gestión en el marco del Comité de Integración Territorial de que trata la Ley 614 de 2000, con el fin de vincular al macroproyecto los municipios del departamento de Bolívar colindantes con el Distrito y con el sistema hídrico del cual se abastece la ciudad de Cartagena, así como a la autoridad ambiental regional y demás autoridades competentes.

Entendido a su vez como un macroproyecto que demanda una actuación integral que denominó Sistema de la bahía de Cartagena – canal del Dique, delimitó su desarrollo en el territorio comprendido por las áreas cuyas escorrentías drenan a la bahía de Cartagena a la porción del canal del Dique que atraviesa el territorio distrital, además del conjunto de las islas de Barú, Tierrabomba, los archipiélagos del Rosario y de San Bernardo, así como las islas e islotes ubicados en la bahía e Isla Fuerte.

Así las cosas, fijó como objetivos fundamentales de tal Actuación los que a continuación se relacionan:
” (…)
a. Asegurar la disponibilidad de agua potable en forma sostenida para atender las necesidades de la ciudad y de la región.
b. Consolidar las actividades económicas y sociales en el área, enfocadas a garantizar la proyección de Cartagena hacia el ámbito internacional y la cuenca del Caribe, aprovechando, entre otros, los siguientes factores: la presencia de una gran zona de uso industrial apoyada fundamentalmente en el transporte marítimo y en la actividad portuaria, la existencia de las islas de Barú y Tierrabomba y del Parque Islas del Rosario, como zonas de alto valor para el turismo internacional y, el arribo al terminal de la isla de Manga de turistas que visitan la ciudad, durante la temporada de cruceros.
c. Ampliar la oferta turística con base en escenarios naturales debidamente protegidos, equipados e interconectados”.

Gestión del riesgo
Pese a que para la época no estaba muy decantado este concepto, ni adelantados documentos técnicos de soporte, se logra visibilizar la importancia de identificar a través de estudios de detalle sobre la vulnerabilidad de los sistemas biofísicos y socioeconómicos debidos al cambio del nivel del mar, para la adopción de medidas eficientes y articuladas por amenazas derivadas de procesos costeros (artículo 45), para lo cual prevé vinculación con Invemar para tales fines.

Anticipó además que ante la ausencia de información disponible, los interesados en aprovechar terrenos que presenten condiciones de ser susceptibles de riesgo, podrán realizar los estudios necesarios para precisar las características, magnitud y alcance del fenómeno o proceso natural y el tratamiento o acondicionamiento propuesto para su utilización. Los términos de referencia de los estudios así como los resultados de los mismos serán aprobados por Ingeominas (art. 48).

Ordenación de cuencas hidrográficas

Dada las cualidades geográficas de la ciudad y su riqueza hídrica, el plan priorizó la necesidad de desarrollar un programa de agua potable, el cual deberá asegurar la disponibilidad y buena calidad de esta a través del ordenamiento de las cuencas mencionadas y el desarrollo de su plan de manejo ambiental como uno de los componentes de la actuación integral que denominó Sistema de la bahía de Cartagena – canal del Dique, como se anotó anteriormente.

Planteó además dentro de su componente general implementar acciones encaminadas a la disminución de los sedimentos que llegan a la bahía y a las islas del Rosario por el canal del Dique y restauración hidrobiológica de los humedales asociados al sistema.

Estimó que el Plan Maestro de Drenajes Pluviales debe ser complementado con el Plan de Ordenamiento de las Cuencas Hidrográficas de Cartagena de Indias, para manejar el drenaje y las condiciones de la escorrentía en las partes media y alta de las cuencas identificadas, en la medida en que están ubicadas en jurisdicciones de otros municipios, por lo que este proyecto deberá ser coordinado por la autoridad ambiental regional con los entes territoriales involucrados. En este sentido, en 2006 se elaboró el Plan de Ordenamiento y Manejo Ambiental para la cuenca del canal del Dique (POMCH).

Modelo de desarrollo sostenible

El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial con el propósito de acatar y proponer acciones coordinadas para dar respuesta a lo ordenado en la Sentencia proferida por el Tribunal de Cundinamarca, por la cual se ordena al Incora el cumplimiento de sus competencias legales en materia de clarificación de propiedad de la nación, el deslinde y la recuperación de baldíos indebidamente ocupados, presuntamente en los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo, consideró necesario que confluyeran las diversas entidades públicas que tienen jurisdicción en la zona, de conformidad con la órbita de sus competencias, mediante Resolución N° 0456 de 16 de abril de 2003 ordenó a su Dirección de Ecosistemas para que bajo su coordinación la UAESPNN, Cardique, Invemar, el Distrito Turístico y Cultural de Cartagena de Indias y el Establecimiento Público Ambiental de Cartagena de Indias -EPA- y la participación permanente de la Dirección General Marítima y Portuaria- Dimar-, elaboraran el Modelo de Desarrollo Sostenible para los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo, que incluyen las islas, islotes, cayos y morros, así como las aguas circundantes y la plataforma submarina hasta una isobata de doscientos (200) m.

El Modelo de Desarrollo Sostenible (MDS) debió elaborarse dentro de los ocho (8) meses siguientes, contados a partir de la publicación de tal Resolución, pero la adopción e implementación del modelo se realizará gradualmente en la medida en que el Incora (ahora Incoder) haya culminado sus procesos de c1arificación y recuperación de baldíos indebidamente ocupados en las islas que conforman los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo.

Este modelo pretende la incorporación de criterios para la conservación de sus ecosistemas y procesos ecológicos críticos y definir los mecanismos para el manejo y uso sostenible de sus recursos naturales, con énfasis en los ecosistemas costeros y marinos que puedan ser protegidos individualmente o, a través de Sistemas Regionales de Áreas Marinas Protegidas y es en desarrollo de esta nueva figura de protección que introduce el concepto evolucionado y sus objetivos adaptándolos al contexto nacional, lo que supone un nuevo reto orientado a la consecución del desarrollo armónico hombre-naturaleza pues se enfoca, más que a la delimitación de áreas para su protección, hacia la formulación y acuerdo, entre los usuarios de estas áreas, de pautas de manejo que garanticen al mismo tiempo la conservación y uso sostenible de sus recursos y la recuperación de áreas circundantes de intervención intensiva.

Este modelo plantea como su objetivo general la adopción de medidas que permitan la restauración, conservación, manejo y uso sostenible de los ecosistemas presentes en el área, como apoyo a las comunidades locales, con el fin de lograr el aprovechamiento sostenible y alternativo de los recursos ambientales. Entre los objetivos específicos se encuentran: a) establecer la zonificación para el AMP y su zona amortiguadora, que permita atender prioritariamente los procesos ecológicos, socioeconómicos y marino-costeros y b) proponer la reglamentación de los usos permitidos que respondan a los objetivos de conservación, manejo y uso sostenible.

Para el cumplimiento de los cometidos de esta Resolución el MAVDT, Cardique, Invemar, el Distrito Turístico, Histórico y Cultural de Cartagena de Indias y el EPA Cartagena-, todas bajo la coordinación de la Dirección de Ecosistemas, suscribieron un convenio de cooperación científica y tecnológica N° 0024 de 23 de septiembre de 2003 para la formulación del modelo.

El Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras (Invemar), entregó lineamientos de manejo integral del área marina protegida y su zona amortiguadora. Vale decir que esta figura de protección para nuestra legislación ambiental, en el caso de los archipiélagos se superpone a dos categorías de protección nacional vigentes, tales como, el “Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo” y el “Área de Manejo Especial de la bahía de Cartagena y del canal del Dique”.

Pese a haber transcurrido más de 10 años de esta resolución el modelo de desarrollo sostenible para estos archipiélagos aún se encuentra sin adoptar mediante acto administrativo.

ÁREA MARINA PROTEGIDA

El Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, en aras de dar respuesta a las exigencias y objetivos específicos del Modelo de Desarrollo Sostenible -MDS-, mediante Resolución N° 0679 de 31 de mayo de 2005 declara el Área Marina Protegida de los archipiélagos del Rosario y de San Bernardo, a partir de la selección de 17 criterios (7 bióticos, 4 sociales, 3 económicos y 3 político-administrativos) que orientaron su delimitación contenidos en el Documento Técnico de Soporte, se integra por los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo, el parque submarino adyacente Corales del Rosario y de San Bernardo y el Santuario de Flora y Fauna El Corchal “El Mono Hernández”, la zona continental desde el canal del Dique (al norte) hasta punta San Bernardo y el área marina desde el parque hasta el complejo de Isla Fuerte, bajo Bushnell y bajo Burbujas (al sur) y se extiende hasta la isóbata de los 200 m en la plataforma continental.

Teniendo en cuenta las Unidades Ecológicas del Paisaje -UEP- resultantes de la caracterización y el diagnóstico del AMP, se definieron y aplicaron 8 criterios de zonificación (variabilidad de hábitat, funciones del ecosistema, estado de conservación del ecosistema, hábitat esencial, nivel de amenaza del ecosistema, densidad, organización comunitaria y beneficio económico) de acuerdo con los objetivos específicos del MDS. Ello condujo a clasificar las diferentes áreas en categorías de manejo, advirtiéndose que esta zonificación es de transición e implica la adopción de medidas adecuadas de corto plazo para el logro de los objetivos de conservación y de desarrollo sostenible del Área Marina Protegida, planteadas en el modelo y en la zonificación final que hace parte del documento técnico de soporte, conforme se observa en la Tabla 3-2.

TABLA 3-2. CATEGORÍAS DE MANEJO, USOS Y ACTIVIDADES PERMITIDAS.

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No obstante, el Área Marina Protegida plantea que deberá ser manejada como un área de usos múltiples, lo que significa que, mientras se mejoran las condiciones de conservación, a través de la zonificación, plan de manejo y reglamentación de usos, también se permiten y ordenan las actividades recreativas, comerciales y de investigación, así como la continuidad de aquellas que tradicionalmente adelantan las comunidades locales.

Esta Resolución finalmente ordena la formulación del Plan de Manejo del Área Marina Protegida -PMAMP- dentro de los seis (6) meses siguientes a su entrada en vigencia, el cual desarrollará la zonificación y los usos generales definidos, a cargo del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial en coordinación con las entidades integrantes del Comité Técnico, documento que fue formulado pero aún no ha sido adoptado mediante acto administrativo para que su contenido sea vinculante para los diversos actores con presencia en la zona, figura que atraviesa serias dificultades dadas las debilidades jurídicas que comprometen la legalidad del acto de declaración del área marina protegida, no obstante cuenta con orden judicial para su cumplimiento proferida por el Consejo de Estado en sentencia de 24 de noviembre de 2011 mediante la cual se resolvió el recurso de apelación contra sentencia de primera instancia de 9 de noviembre de 2006 dictada en el trámite de acción popular por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca.

El proyecto de Plan de Manejo del área Marina Protegida, si bien mantuvo los criterios de zonificación, modificó la categorización de las zonas de 4 de los 6 sectores que delimitó, puesto que los sectores 1 y 2 constituyen otras categorías de protección cuyo manejo está sujeto a sus respectivos planes adoptados según sendos actos administrativos (Tabla 41).

TABLA 3-3. MODIFICACIÓN CATEGORÍAS DEL PLAN DE MANEJO DEL ÁREA MARINA PROTEGIDA.

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Fuente: zonificación contenida en documento de Plan de Manejo Área Marina Protegida.

Ahora bien, como quiera que para este acápite el área de estudio se restringe a la superficie emergida de los archipiélagos, la Tabla 42 extraída del citado Plan de Manejo contiene el régimen zonificado de las actividades principales, complementarias, permitidas o autorizables definidas.

TABLA 3-4. RÉGIMEN ZONIFICADO DE ACTIVIDADES.

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Fuente: Invemar-MADS, 2012.

PLAN DISTRITAL DE GESTIÓN DE RIESGO

El Distrito de Cartagena de Indias, conocedor de que los resultados de los análisis de riesgos constituyen determinantes ambientales para el ordenamiento territorial, a través de la Oficina Distrital de Gestión del Riesgo impulsó con la Secretaria de Planeación Distrital y el acompañamiento técnico del PNUD la construcción del Plan Distrital de Gestión del Riesgo del Distrito de Cartagena –PDGR-, proceso que contó con la participación de los miembros del Consejo Distrital de Gestión del Riesgo y la comunidad en las tres (3) localidades del Distrito durante más de seis (6) meses, lo que permitió recopilar la información existente para la caracterización del Distrito en materia de riesgo, sin que hasta la fecha haya sido adoptado mediante acto administrativo distrital, sin embargo el documento logró los resultados que abajo se relacionan:
1. Identificación y análisis de los Factores de Riesgo (amenaza y vulnerabilidad) por localidad.
2. Identificación y análisis de la caracterización de escenarios de riesgo para la calificación de los riesgos en cada localidad.
3. Priorización de las zonas y estrategias para las acciones a corto, mediano y largo plazo teniendo en cuenta el enfoque de procesos según la Ley 1523 de 2012, a saber: conocimiento del riesgo, reducción del riesgo y manejo del desastre.

No obstante, de su lectura se advierte que dentro de las áreas de estudio no se priorizó la situación que presentan los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo y por lo tanto no cuenta con acciones concretas sobre esta zona, pues aborda la problemática de forma general equiparando los riesgos de la áreas rurales a las de las urbanas, dada la debilidad en los estudios técnicos sobre el particular. En la Tabla 3-5 se resume el tipo de amenazas identificadas para el Distrito.

TABLA 3-5. TIPO DE AMENAZAS IDENTIFICADAS POR LOCALIDADES, ZONA RURAL Y ZONA INSULAR, CARTAGENA DE INDIAS. (ver documento)

El abordaje generalizado de las amenazas y riesgos reviste un nivel de dificultad en la visibilización de la problemática que afrontan en esta materia los archipiélagos, y por consiguiente de las estrategias encaminadas a su mitigación.

One Comment

  1. se deberia tener muy en cuenta la contaminacion tan alta que esta generando los restaurantes de los nativos que estan utilizando las playas de tintipan sin ningun orden ambiental revisar contaminacion de las aguas por uso desmedido de ese turismo y que estan acabando con una de las playas mas bonitas de la region

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