MANGLAR

Generalidades

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Los ecosistemas de manglar de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo, están localizados principalmente al sur de las islas, asociados a lagunas costeras, esta distribución se relaciona a la presencia de los vientos alisios del noreste, los cuales provocan fuertes oleajes al costado norte, impidiendo el desarrollo del manglar (Bohórquez & Prada, 1986). Estos bosques en general se encuentran en buen estado, compuestos por Avicennia germinans, Rhizophora mangle y Laguncularia racemosa siendo las dos últimas las especies dominantes; se desarrollan en suelos de tipo calcáreo, en donde las características del terreno marcan la extensión del bosque, por esto, en la mayoría de las islas no es mayor a los 90 m de ancho (Agudelo, 2000; Sanjuan- Muñoz et al., 1997).

Son pocos los estudios realizados en estos archipiélagos sobre la estructura, caracterización y estado de los bosques de manglar, sin embargo, para 1985, Bohórquez & Prada (1986) reportaron que la extensión de manglar del Parque Natural Nacional Corales del Rosario y San Bernardo era de 297,2 ha, donde la mayor superficie estaba en la parte protegida de Isla Barú (264,5 ha), Isla Grande (10,6 ha) e Isla Rosario (5,0 ha) con árboles con alturas promedio de 4,2 m y un perímetro de 24,5 cm y la especie dominante fue R. mangle.

Así mismo, autores como Sánchez-Páez et al. (1997) realizaron el diagnóstico y zonificación de los manglares del Caribe colombiano, para el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario el área de estudio se ubicó en Isla Rosario hacia el costado sur, esta zona se seleccionó por presentar las mejores características estructurales y la mayor área de manglar del archipiélago. Encontraron como resultado un área aproximada de 6 ha, con la presencia de un bosque monoespecífico de R. mangle en sus diferentes estados sucesionales con un considerable porcentaje de ocupación total (166,8 ind/0,1 ha) distribuido en 35 fustales, 89,4 latizales y 41,9 brinzales (Tabla 1-13). En el archipiélago de San Bernardo, la isla Tintipán presentó un alto grado de intervención antrópica, que ha influido en la sucesión normal del bosque.

Agudelo (2000), en el marco del proyecto “Diagnóstico y zonificación de los manglares del departamento de Bolívar” realizado por la Corporación Autónoma Regional del Canal del Dique (Cardique), estudió la estructura de los bosques de manglar y su relación con algunos parámetros abióticos, en el archipiélago de San Bernardo (Isla Boquerón, Isla Palma, Isla Panda, Isla Múcura, Isla Mangle e Isla Tintinpán) y en el de Nuestra Señora del Rosario (Isla Tesoro e Isla Grande). Para el caso de Isla Grande, determinó que el desarrollo de los bosques es variable, una altura promedio de entre 6,37 a 6,67 m y que R. mangle fue la especie dominante con un aporte en el número de individuos de la categoría latizal (60,9 %) y fustal (35,1 %).

Tabla 1-13. Características estructurales de los bosques de manglar de algunas de las islas de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo. Rm: R. mangle; Lr: L. racemosa; Ce: C. erectus; Ag: A. germinans; D: densidad; AB: área basal; IVI: índice de valor de importancia.

1-13 (1)

 

En Isla Grande los bosques de manglar se caracterizan por ser sistemas cerrados, con árboles de tamaño similar y R. mangle es la especie más abundante, estos se encuentran en buen estado y presentan poca evidencia de tala y pastoreo. Por la inclinación del terreno, que impide la dispersión y fijación de los propágulos, la franja del bosque no es mayor a los 80 m. Hacia la playa, el suelo es de tipo arenoso y hacia la zona interna es de tipo orgánico, compuesto principalmente por raíces y hojas en descomposición, en el suelo se observa poca cantidad de hojarasca principalmente por el lavado que realiza la marea, así mismo se presentan galerías fabricadas por cangrejos que facilitan la aireación del mismo (Agudelo, 2000).

Los estudios realizados en Isla Grande se han concentrado principalmente en la ciénaga de Cocoliso donde autores como Quintero et al. (1990), estudiaron las características estructurales, los niveles de productividad y tasas de descomposición de la hojarasca, encontrando individuos de R. mangle con diámetro a la altura del pecho promedio (DAP) de 6,66 cm, y una altura máxima promedio de 7,41 m. La productividad fue de 657,00 g/m2 año y la tasa de descomposición media fue de 0,51 g/día, degradándose aproximadamente a los 124 días después de la caída al suelo.

En 1991 durante los meses de septiembre y octubre, González et al. (1992) realizaron un estudio sobre la productividad del manglar medida en términos de aporte de materia orgánica (principalmente en forma de hojarasca) y encontraron un aporte de 865,05 g/m2/año y tasas de descomposición de 0,65 g/día.

En la Tabla 1-14 se hace una breve descripción de los manglares presentes en las otras islas de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo.

Tabla 1-14. Manglar en las islas de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario del Rosario y de San Bernardo.(ver documento)

En la Figura 1-24 se presenta la distribución de los manglares del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario, se observa que en Isla Grande se encuentran en su mayoría ubicados hacia el sur, asociados generalmente a las lagunas costeras y ocupan un área de 29,13 ha (14,49 % del área total). En Isla Caribú, Macabí, San Antonio de Pajarales y Pavitos están distribuidos en toda la isla ocupando cerca del 40 % del área total de cada una de ellas.

Figura 1-24. Mapa de manglares del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario.

En el archipiélago de San Bernardo, los bosques de manglar de la isla Tintipán presentan una cobertura de 184,6 ha, es decir el 58,5 % de la isla que tiene un área total de 315,67 ha. Están ubicados principalmente hacia el costado oriental y hacia la zona occidental están asociados a las lagunas costeras (Figura 1-25). En Isla Mangle este ecosistema cubre la totalidad de la isla (3,9 ha), en Isla Ceycén cubre el 69,84 %, distribuido en toda el área, al igual que en Isla Panda. Finalmente en Isla Múcura se encuentra distribuido hacia la zona suroriente cubriendo el 11,65 % del área total de la isla (Figura 1-25).

Figura 1-25. Mapa de manglares del archipiélago de San Bernardo.

Flora y fauna asociada a los manglares

Los manglares como especie fundamental del ecosistema, sustentan la asociación con muchas especies de diversos grupos taxonómicos que participan o se benefician de los procesos que se llevan a cabo en el manglar (Trejos et al., 2008). A nivel global, se conocen cerca de 69 especies vegetales catalogadas como habituales de los manglares, conformadas por tres especies de helechos (del género Acrostichum), una palma (Nypa fruticans) y 67 árboles y arbustos, que corresponden a 24 géneros y 19 familias taxonómicas (Chapman, 1970). En cuanto a la fauna asociada al manglar, incluye tanto organismos acuáticos como terrestres; sin embargo, pocas especies son habitantes exclusivos de los manglares ya que su presencia depende de la época, las mareas, las fases del ciclo vital y otros factores; de ahí la dificultad para caracterizar una fauna del manglar (Trejos et al., 2008).

En el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario, en la ciénaga de Cocoliso, Caicedo et al. (1991) reportaron 108 especies pertenecientes a 39 familias; de las cuales 13 eran esponjas (Phylum Porifera), 12 artrópodos (Phylum Arthropoda), 5 moluscos (Phylum Mollusca), 4 equinodermos (Phylum Echinodermata) y dos hacían parte de los phylum Cnidaria y Chordata; siendo la especie más representativa Isognomon alatus. Mientras que Solano et al. (1992) registraron para esta ciénaga, 38 familias y 81 especies de peces asociadas a las raíces del manglar, siendo las más comunes Lutjanus apodus, Sphyraena barracuda y Chaetodon capistratus.

Identificación y evaluación de las presiones sobre los servicios ecosistémicos del manglar

– Tala del bosque para la construcción de casas de vivienda, recreo, delimitación de senderos, además de la utilización de leña para fogones, cercas, artesanías y muebles rústicos, esta presión tiene como consecuencia la pérdida de cobertura y transformación del paisaje, facilitando los procesos de erosión costera, así mismo se afectan lo sitios de crianza, crecimiento y alimentación de diferentes especies de vertebrados e invertebrados que pueden tener valor comercial (UAESPNN, 2006; Cardique-UJTL, 2010; Invemar-MADS, 2012).
– La sedimentación, que promueve la formación de barras de arena y sedimentos que interrumpen los flujos hídricos normales y producen un estancamiento de las aguas, que por evaporación pueden causar la hipersalinización del suelo, limitando el crecimiento y desarrollo de los manglares, adicionalmente las altas tasas de sedimentación pueden causar la muerte de los organismos asociados a las raíces (UAESPNN, 2006; Invemar-MADS, 2012).
– Inadecuado manejo de residuos sólidos por parte de las comunidades locales, sector turístico y visitantes, ya que algunos lugares son botaderos de basura, causando pérdida de hábitat y diminución de la cobertura (UAESPNN, 2006).
– En algunas islas las presiones están dadas por eventos naturales como tormentas, vendavales y mar de leva, que pueden llevar a la fragmentación, disminución de la cobertura y cambios en la composición y la estructura del ecosistema (Invemar-MADS, 2012).
– Erosión de las terrazas coralinas y playas que conllevan al deterioro del manglar (Invemar-MADS, 2012).

Cambios históricos y estado actual del ecosistema

Las coberturas históricas en Isla Grande (Tabla 1-15; Figura 1-20) muestran que el ecosistema de manglar a partir de 1957 comenzó a aumentar su cobertura (18,6 ha hasta 2013), principalmente alrededor de las lagunas de Caracolí, Vigía y Cocosolo las cuales han perdido la conexión que presentaban hacia el año 1957, posiblemente por la sedimentación que ha permitido la consolidación de franjas con playones fangosos o fango-arenosos, que facilitan la propagación de las especies de manglar, principalmente R. mangle que es colonizadora y puede aumentar la cobertura (Prahl, 1989; Flórez & Etter, 2003). De igual forma se evidencia cómo en la laguna La Charca y en la zona superior de la laguna El Níspero, el manglar ha cubierto un área importante del espejo de agua. Hacia la parte suroccidental de la isla también se observa un incremento en la cobertura de este ecosistema (Figura 1-24).

Tabla 1-15. Cobertura histórica del manglar (ha) de Isla Grande (Nuestra Señora del Rosario) e Isla Tintipán (San Bernardo).

1-15

Es importante realizar una evaluación en campo de los bosques de manglar y las lagunas costeras e interiores en Isla Grande, con el propósito de identificar cuáles son las causas que están facilitado el aumento de los manglares y afectando el espejo de agua de las lagunas costeras (por ejemplo, fuentes de sedimentación), para implementar medidas de manejo que beneficien a ambos ecosistemas asegurando la sostenibilidad de los servicios ecosistémicos de estos ambientes.

En la Isla de Tintipán entre los años 1954 y 1977 se presentó un aumento en la cobertura de manglar de 10 ha, y una disminución entre los años 1977 y 2012 (Figura 1-21; Tabla 1-15), causado posiblemente por las presiones existentes sobre este ecosistema en esta isla, como el uso de la leña para diferentes tipos de construcciones, inadecuado manejo de basuras, erosión costera, algunos eventos naturales como tormentas, vendavales y mares de leva (Invemar-MADS, 2012) y la formación de pequeñas lagunas costeras ubicadas al costado oriental.

Restauración ecológica del bosque de manglar

En los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo, debido a la alta degradación del bosque de manglar se han venido implementado algunos esfuerzos para la recuperación de dicho ecosistema. Bohórquez & Prada (1988) plantaron 502 propágulos de R. mangle y trasplantaron 130 plántulas de la misma especie en las islas Arena, Macabí y Pavitos. Los resultados obtenidos muestran altas tasas de crecimiento promedio (21,96 mm/mes) que superan los valores obtenidos en otras regiones del Caribe. Así mismo, sugieren como estrategia de restauración la cría de propágulos en vivero, ya que el trasplante de plántulas requiere mayores cuidados, esfuerzo, tiempo y costos. Estos autores recomendaron realizar la siembra de los propágulos preferiblemente durante los meses de junio a septiembre. González & Rivas (1993) realizaron al sur de Isla Grande la siembra de 177 hipocótilos y 179 plántulas de R. mangle respectivamente. Las plántulas presentaron una tasa de supervivencia del 27 % mientras que los hipocótilos no sobrevivieron. A partir de este estudio se propone el mangle rojo como la mejor especie para ser utilizada en procesos que propendan a la restauración del bosque de manglar debido a su capacidad de resistir condiciones extremas; y la técnica del acodado como un método efectivo para el enraizamiento de ramas de la especie.

En Isla Arena (archipiélago de Nuestra Señora del Rosario), Cañón & Rodríguez (1994) realizaron la siembra en vivero de propágulos de R. mangle, C. erectus y A. germinans (recolectados en caño Lequerica y en las islas del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario) y su posterior trasplante. Los autores observaron que la recolección de propágulos de R. mangle en el medio natural, para ser sembrados en vivero, promueve el desarrollo de plántulas viables para su posterior trasplante. Así mismo, que al generar estrategias con fines de restauración del bosque de manglar, es más viable realizar trasplantes con plántulas de R. mangle obtenidas en vivero (alrededor de tres meses) que presenten tallas entre 15 y 30 cm. Los autores recomiendan el uso en programas de restauración o repoblamiento de R. mangle dada sus altas tasas de germinación, alta supervivencia en vivero y rápido crecimiento posterior a su trasplante. Sin embargo, sugieren trabajar además con A. germinans y C. erectus en dichos procesos mediante el trasplante de plantas defoliadas (1-5 m) y por el método de estacas respectivamente.

Especies

VER INFORMACIÓN

En los archipielagos de Nuestra Señora del Rosario y San Bernardo se encuentras 4 especies de manglares caracteristicas del mar Caribe y del pacifico.

Familia Rhizophoraeceae

Mangle rojo (Rhizophora mangle)

Se caracteriza por su arquitectura predominante, sus raíces fúlcreas o ramificadas en forma de sancos que le sirven de sostén y establecen bordes en los humedales, en suelos blandos y en proceso de consolidación. Los arboles adultos emiten rizomas que a manera de cuerdas cuelgan de las ramas y que pueden llegar a penetrar en el suelo y volverse raíces funcionales. En el Caribe colombiano no superan alturas de 25 metros mientras que en el pacifico se encuentran individuos con alturas de 35 metros. Las flores son pequeñas y apicales de color amarillo o blanco, hermafrodita o unisexual y forman racimos. Tiene hojas simples opuestas, coriáceas, lanceoladas y de peciolo corto. Ecológicamente es una de las especies de mangles de mayor servicio al proteger los litorales. Es la especie más apetecida entre todos los mangles y sus usos son múltiples y de carácter local. Dadas sus propiedades madereras y dendroenergéticas es aprovechado para la construcción y la elaboración de carbón. (Ulloa, 2015., Hogan, 2013)

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Imagenes tomadas de iodiversidadmiranda.cbm.usb.ve/organism/505/

Familia Combretaceae
Mangle bobo (Laguncularia racemosa)

Mide entre 12 y 20 metros de altura, presentan hojas ovaladas carnosas, son simples opuestas de 4 a 10 cm de largo, son de forma elíptica y de margen entero. Haz verde amarillento y envés verde claro y tiene ambas superficies glabras. Posee un peciolo de color rojo fácil de distinguir. En l la zonificación clásica se encuentra entre la barrera protectora y en el interior del bosque de manglar. (Ulloa, 2015., Ammour et al, 1999).

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Imagenes toamdas de inaturalist.org/observations/1308501

Familia Acanthaceae

Mangle negro (Avicennia germinans)

Su principal característica es la presencia de neumatóforos, son estructuras que presentan geocentrismo negativo con las que pueden respirar, se desarrollan en zonas de inundación permanente. En Colombia se distribuye en los litorales del Pacifico y Caribe, tiene una corteza oscura que puede presentar fisuras en forma de escamas, se caracteriza por la acumulación de cristales de sal secretadas en sus hojas, en la zonificación ecológica suelen acumularse en zonas del interior del bosque de manglar con alta salinidad. Alcanzan tamaños destacados de más de 25 metros de altura (Ulloa, 2015., Jiménez & Lugo, sf).

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Trunk and pneumatophores at Mangrove Nature Park Boynton Beach, Florida - Credit: Forest & Kim Starr - Plants of Hawaii - Image licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 License, permitting sharing and adaptation with attribution.

Imagenes tomadas de eol.org/pages/579832/details, panoramio.com/photo/31003110 y uirig.altervista.org/pics/index3.php

Familia Combretaceae

Mangle botoncillo (Conocarpus erectus)

Presenta hojas alternas, lanceoladas o elípticas, coriáceas y ligeramente carnosas, haz y envés de color amarillo verdoso, presenta flores bisexuales y florece todo el año. Considerado como un mangle no verdadero ya que no tiene raíces especializadas y sus semillas no forman propágulos. Se encuentra en zonas con menos inundación y baja salinidad. E una especie que puede resistir heladas (Bazañes et al, 2008., SEDUMA sf., Ulloa, 2015)

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Imagenes tomadas de virboga.de/Conocarpus_erectus.htm

Normatividad y Políticas

Normativa Descripción Enlace
Decreto 1681 de1978  Se dictan medidas para proteger y conservar las áreas de manglar. Enlace
Resolución 257 de 1997  Aclara 1602-95. Establece PMA para aprovechamiento del manglar Enlace
Resolución 1602 de 1995  Por medio de la cual se dictan medidas para garantizar la sostenibilidad de los manglares en Colombia Enlace
Resolución 020 de 1997
Manejo y control de recursos hidrobiológicos y del medio ambiente Enlace
LEY 1450 de 2012 Por la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo, 2010-2014. Enlace
Resolución 0196 de 2006  Por la cual se adopta la guía técnica para la formulación de planes de manejo para humedales en Colombia.
LEY 981 DE 2005  Por la cual se establece la Sobretasa Ambiental sobre los peajes de las vías próximas o situadas en Áreas de Conservación y Protección Municipal, sitios Ramsar o Humedales de Importancia internacional definidos en la Ley 357 de 1997 y Reservas de Biosfera y Zonas de Amortiguación Enlace
LEY 165 DE 1994 Por medio de la cual se aprueba el “Convenio sobre la Diversidad Biológica”, hecho en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992 Enlace
Decreto 205 de 1996  Por el cual se promulga el “Convenio sobre la Diversidad Biológica”, hecho en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992. Enlace
Resolución 257 de 1997 Por medio de la cual se establecen controles mínimos para contribuir a garantizar las condiciones básicas de sostenibilidad de los ecosistemas de manglar y sus zonas circunvecinas Enlace
Resolución 176 de 2008 Por medio de la cual se adopta la modificación a los estudios de zonificación y actividades de los manglares de la jurisdicción CARDIQUE Enlace

Bibliografía

  • Ammour, T., Imbach, A., Windevoxhel, N., 1999. Manejo productive de manglares en America Central. CATIE. Costa Rica. Seria Técnica. Reuniones técnicas.
  • Bazañes, A., Gonzales C., Serranos A., Hernández, A.2008. Estructura y producción de Conocarpus erectus L. en el Sitio Ramsar “Manglares y humedales de Tuxpan”. Veracruz, México. Facultad de Ciencias Agropecuarias, Universidad Veracruz
  • Hogan, M. 2013. EOL. Encyclopedia of life. eol.org/pages/2942884/overview
  • Incoder-UJTL. (2014). Visión integral de los Archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo. Parte I. En: Ambiente y Desarrollo en el Caribe Colombiano.3 (1), 112 p.
    Jimenez, J., Lugo. A. sf. Avicennia germinans (L). L. SO-ITF-SM-4. New Orleans, LA: U.S. Department of Agriculture, Forest Service, Southern Forest Experiment Station
  • Mejía Quiñones, L.M., Molina Jiménez, M.P., Sanjuan Muñoz, A., Grijalba Bendeck, M., Niño Martínez, L.M. 2014. Bosque de manglar, un ecosistema que debemos cuidar. Universidad Jorge Tadeo Lozano, Instituto Colombiano de Desarrollo Rural. Cartagena D. T. 27p.
  • Ulloa, G. 2015. Curso de Restauración ecológica costera. Observatorio para el Desarrollo Sostenible de los archipiélagos Nuestra Señora del Rosario y San Bernardo. Incoder-Tadeo. Cartagena de Indias.

Mapas

Fauna Asociada

Ver información en el libro EL ENTORNO AMBIENTAL DEL PARQUE NACIONAL NATURAL CORALES DEL ROSARIO Y DE SAN BERNARDO

Los manglares son albergan una diversidad de especies de diferentes grupos taxonómicos que se benefician del manglar. Según Caicedo et al, 1991, se reportaron para las islas 108 especies pertenecientes a Phylum Polifera (Esponjas). 12 artrópodos, 5 moluscos y 4 equinodermos. A continuación se muestran algunas especies representativas de las islas.
Molusco

Familia Isognomonidae

Isognomon alatus

Es una concha bivalva que está unida al sustrato como las raíces de Rhizophora mangle, generalmente de color marrón, purpura y negro. La superficie superior es lisa, por lo general se encuentra en grupos. Miden hasta 7 cm (De Kluijver, sf)

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Imagen tomada debiodiversidadmiranda.cbm.usb.ve/organism/526/

Peces

Familia Lutjanidae

Lutjanus apodus

Cuerpo en forma oblonga, con cabeza triangular y una cola dentada, cuerpo plateado o cobre a menudo con barras pálidas. Aletas de color amarillo, presenta aletas pectorales largas, dientes caninos prominentes cerca de la parte frontal de la mandíbula, alcanzan un tamaño de 67 cm (De Kluijver, sf)

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Imagen tomada de natuurlijkmooi.net/caribische_zee/vissen/lutjanus_apodus.htm

Familia Sphyraenidae

Sphyraena barracuda

Se encuentra en aguas cálidas, puede alcanzar 2 metros de largo y pesar 48 kg, son de color gris verdoso por encima y blanco por debajo, con pequeñas manchas negras irregulares en la parte inferior. Los peces jóvenes viven en las praderas marinas costeras, pero los adultos prefieren el océano. Son predadores, se ha reportado en algunas regiones que la carne es venenosa gracias a la toxicidad procedente de ciertos dinoflagelados marinos (Shairo, sf).

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Familia Chaentodontidae

Chaetodon capistratus

Se encuentran más a menudo en arrecifes de coral poco profundos, se alimenta principalmente de zooplancton, gusanos poliquetos, conocido como pez mariposa de cuatro ojos es común del Caribe y es comercializado para usos ornamentales (UICN, 2014).

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Imagen tomada de ryanphotographic.com/chaetodontidae.htm

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