LITORAL ROCOSO

Generalidades

1-26-1_002Este ecosistema se desarrolla sobre sustratos rocosos de la zona de mareas, en la interfase entre el mar y la tierra (Díaz-Pulido, 1997) y se clasifica según su pendiente o inclinación con respecto a la línea costera, en: acantilado, terraza o playa rocosa (Osorno-Arango, 2007). Con base en su composición litológica, pueden estar conformados por rocas metamórficas, ígneas o sedimentarias (Osorno & Duque, 2006, citado en Osorno-Arango, 2007) y presenta una zonificación vertical, en el litoral rocoso se pueden identificar claramente tres zonas: supralitoral, mesolitoral e infralitoral (Taylor, 1978; Osorno-Arango, 2007).

La fauna típica de este ecosistema está compuesta por invertebrados sésiles y semisésiles, en su mayoría moluscos (lapas, quitones y gasterópodos), poliquetos, crustáceos (cirripedios, cangrejos y langostas), y equinodermos (erizos y ofiuros); sin embargo, existen también organismos vertebrados como peces o aves, que se acercan o permanecen muy cerca de los litorales rocosos para extraer alimento de estos (Osorno-Arango, 2007). En términos generales se presenta, en las zonas mesolitoral e infralitoral, un mayor número de especies que en la zona supralitoral (Díaz-Pulido, 1997).

Dentro del área de estudio el litoral rocoso tiene una distribución dispersa, con tendencia a presentarse hacia áreas de barlovento (Flórez & Etter, 1999; UAESPNN, 2006). Según Batista-Morales & Díaz-Sánchez (2011), el tipo sustrato de los litorales rocosos de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo está conformado total o parcialmente por rocas sedimentarias bioclásticas, compuestas por corales fósiles, así como por escombros y sedimentos calcáreos acumulados.

Entre los diferentes tipos de geoformas costeras identificadas por Ingeominas (1998) para el litoral rocoso están: terrazas, acantilados y playas rocosas (Osorno, 2008). De esta forma en los archipiélagos se pueden encontrar terrazas arrecifales, las cuales son geoformas planas, que constituyen la base litoral de las islas de San Bernardo y de las islas del Rosario, elevadas hasta 3 metros por encima del nivel del mar en algunos casos. En general, se pueden observar dos niveles, uno superior constituido por restos empaquetados de Porites porites, bivalvos y gasterópodos como el observado al norte y occidente de la isla Tintipán expuesto en marea baja; y el nivel inferior, compuesto por restos de corales masivos y ramificados, como es el caso del costado suroccidental de Isla Tintipán donde se han observado cortes de un arrecife subfósil de fragmentos de A. cervicornis (López-Victoria, 1999) y restos de tipo cerebroide (Restrepo, 2001). Se ha estimado que unos 16.990,3 metros de esta geoforma de litoral rocoso se encuentra a manera de roca expuesta; sin embargo, la longitud puede incrementarse al considerar que 153.692,4 metros corresponden a terrazas donde se desarrollan bosques de manglar y otros 644.547,6 metros, en donde crece bosque seco (UAESPNN, 2006) (Figura 1-26).

Figura 1-26. Litoral rocoso en Isla Grande, archipiélago de Nuestra Señora del Rosario.

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Los acantilados como tal se localizan en el costado norte de Isla Grande y en los costados oriente y noroccidente de Isla Rosario (archipiélago de Nuestra Señora del Rosario) (Batista-Morales & Díaz-Sánchez, 2011) y para el caso de las playas rocosas estas corresponden a un litoral con inclinación leve (< 5º), compuesta por bloques (si tienen un diámetro mayor a 10 cm), cantos rodados (con diámetros entre 10 y 30 mm) y gravas, las cuales constituyen depósitos de los restos de la erosión de terrazas y acantilados (Osorno, 2008), las cuales se encuentran hacia el norte y oriente en Isla Tintipán (Flórez & Etter, 1999).

De acuerdo con Casas & Martínez (2011), el proceso de erosión es notorio en los acantilados debido a la acción constante del oleaje el cual erosiona la base y en época de lluvias la escorrentía se infiltra fácilmente debido a la alta porosidad del suelo aumentando el peso de la cuña de suelo que genera una falla y posteriormente su derrumbe. Este problema es muy común en gran parte de la costa de Isla Grande ya que cerca del 70 % de la línea de costa corresponde a acantilados.

Normatividad y Políticas

LITORAL ROCOSO

Bibliografía

Incoder-UJTL. (2014). Visión integral de los Archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo. Parte I. En: Ambiente y Desarrollo en el Caribe Colombiano.3 (1), 112 p.

Mapas

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Fauna Asociada

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