ARRECIFES DE CORAL

Generalidades

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El Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo (PNNCRSB) posee la plataforma coralina más extensa del Caribe continental colombiano (Alvarado et al., 2011; Navas et al., 2011), la cual se caracteriza por presentar arrecifes franjeantes, arrecifes de parche, tapetes coralinos y bancos coralinos (Díaz et al., 2000). El área coralina en los complejos del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario y península de Barú abarca una extensión de 145,3 km2 de los cuales 67,6 km2 corresponden a cobertura coralina viva significativa y en las islas de San Bernardo tiene una extensión de 213,3 km2, de los cuales 134,5 km2 corresponden a fondos coralinos con cobertura coralina viva relevante (Díaz et al., 2000). Las especies de corales más abundantes en esta área son M. annularis, Colpophyllia natans, Porites astreoides, Agaricia tenuifolia y Porites porites (Alvarado et al., 2011).

Complejo arrecifal del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario

La estructura y composición de la comunidad consiste en un complejo de arrecifes con varios tipos geomorfológicos básicos como son arrecifes franjeantes, bancos y parches. Dichas formaciones crecen sobre terrazas y relieves formados previamente durante cambios relativos y absolutos del nivel del mar dominando especies de corales masivos e incrustantes; crecen sobre los escombros de acropóridos especies oportunistas como P. porites, Millepora spp., Agaricia agaricites, A. tenuifolia, Diploria spp., Meandrina meandrites, Isophyllastrea rigida y C. natans (Cendales et al., 2002).

Al norte de Isla Grande existe un arrecife franjeante de unos 11 km de longitud, descrito por Navas et al. (1998) y Sánchez et al. (1999), constituido principalmente por Montastraea spp. y Porites porites mientras que en el costado suroccidental la presencia de corales mixtos es mayor. Alrededor de esta isla, se concentran numerosos parches coralinos a excepción del sector suroriental donde la cobertura coralina es escasa. Rodeando las islas Rosario y Arena, se encuentra una amplia cobertura coralina, presentándose para la primera una franja externa de Montastraea spp. y una interna de P. porites aunque con poco desarrollo hacia el suroccidente. Rodeando los flancos occidental, sur y oriental se encuentra una franja intermedia de Agaricia spp.-corales mixtos. Por su parte, en Isla Arena se encuentra una amplia cobertura de Montastraea spp., en especial al sur, pero esta disminuye considerablemente en el nororiente donde los corales mixtos y A. tenuifolia dominan. Los sectores suroccidental, occidental y noroccidental se encuentran separados por un pequeño espacio constituido por fondos sedimentarios de un bajo rodeado por una franja externa de Montastraea spp., una intermedia de Agaricia spp.-corales mixtos y una interna de P. porites con mayor desarrollo en el suroccidente (Figura 1-29).

Tal como ha sucedido en el resto del Caribe y el mundo, en las últimas décadas se ha presentado un acelerado deterioro de las formaciones coralinas de esta área, atribuido a una combinación de factores “naturales” y antrópicos (Alvarado et al., 2011; Restrepo-Ángel & Alvarado, 2011; Navas et al., 2011). El cambio en la composición y disminución de cobertura de especies de coral se ha evidenciado en diversos trabajos.

Platff (1969) (citado en Zapata, 2005), realiza el primer estudio de corales en este archipiélago, reporta 48 especies y afirma que las condiciones ecológicas de las islas del Rosario favorecen el crecimiento vigoroso de los arrecifes. Garavito (1977) (citado en Zapata, 2005) reporta que como consecuencia de la pesca con dinamita, la pesca deportiva submarina y la contaminación de las aguas, se presentaron cambios en los arrecifes. Posteriormente Werding & Sanchez (1979) (citado en Zapata, 2005) describen estas formaciones como “poblaciones en buen estado de salud”.

A principios de los 80 se presentó en este archipiélago una mortandad masiva de las colonias de especies pertenecientes a la familia Acroporidae, que se atribuyó a la incidencia de la enfermedad de la banda blanca (Peters, 1997, citado en Cendales et al., 2002) y probablemente al fenómeno del Niño que ocurrió entre 1982 y 1983 (Coral y Caicedo, 1983, citado en Zapata, 2005). Así mismo, entre 1981 y 1982 se presentó en la región del Caribe una mortalidad masiva del abanico de mar Gorgonia ventalina, por una enfermedad denominada “Aspergillosis” causada por el hongo del género Aspergillus (Bejarano et al., 2006). Sumado a esto, entre 1983 y 1984, en el Caribe ocurrió una muerte masiva del erizo Diadema antillarum que ocasionó cambios en la estructura de la comunidad algal y favoreció el aumento de su cobertura (Carpenter, 1990).

Figura 1-29. Formaciones arrecifales del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario.

Ramírez et al. (1986) observaron que la cobertura de coral vivo fue del 24,35 % dominando las especies P. porites, P. astreoides, M. annularis y Agaricia sp., contra un 22,53 % de coral muerto. El deterioro continuó, tal como se refleja en el trabajo de Sarmiento et al. (1989) registrando un 21,54 % de coral vivo contra el 54,34 % de coral muerto. A partir de estas observaciones se presentó un incremento en la cobertura biótica por organismos como esponjas y algas como lo reportaron Cendales et al. (2002) y Rodríguez (2007) donde para el coral vivo se registró 27 %, en relación al sustrato abiótico (31 %) y algas (30 %).

López (2007), a partir de un muestreo realizado en ocho estaciones ubicadas en este archipiélago durante el año 2006, concluye que la comunidad está dominada por corales escleractinios como Agaricia spp. y P. astreoides, lo cual contrasta con la dominancia de Acropora descrita por Coral y Caicedo (1983).

Ante la preocupación del avanzado deterioro de las formaciones arrecifales coralinas del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario, en el año 1998 el Invemar instaló estaciones de monitoreo bajo el protocolo del Sistema Nacional de Monitoreo de Arrecifes Coralinos en Colombia -SIMAC- (Navas et al., 2011). Es necesario aclarar que los datos obtenidos a través del SIMAC no corresponden a todo el complejo arrecifal de los archipiélagos sino a unas estaciones puntuales.

A partir de la información registrada por el SIMAC, para el período 1998-2009, Navas et al. (2011) reportan que la cobertura promedio multianual de coral vivo y algas fue de 27,4 % y de 34,5 %, respectivamente, e identificaron que a partir de 2002 se presentó una disminución progresiva de la cobertura de coral y un aumento en la cobertura de algas (Figura 1-30). En total registraron 32 especies de corales, siendo la especie más abundante Agaricia tenuifolia, seguida de Montastraea annularis, M. faveolata y Diploria labyrinthiformis.

En cuanto al estado de salud de las colonias, 25 especies presentaron ocurrencia de enfermedades y 27, blanqueamiento (Navas et al., 2011). En general la ocurrencia de enfermedades y blanqueamiento fue permanente, con valores relativamente bajos y constantes hasta 2008. En 2009 el porcentaje de ocurrencia de enfermedades alcanzó un valor alto (18 %), mientras que en 2010 la ocurrencia de enfermedades disminuyó (Invemar; 2012) (Figura 1-31).

Figura 1-30. Tendencia de la cobertura (promedios multianuales y errores estándar) de los principales componentes del sustrato arrecifal, algas y corales duros, durante los años de monitoreo SIMAC en el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario.

 

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Fuente: Invemar, 2012.
Figura 1-31. Incidencia de los eventos de blanqueamiento y las enfermedades sobre las formaciones arrecifales coralinas del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario

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Fuente: Invemar, 2012.

A partir de información obtenida en el marco del proyecto “Valoración de la efectividad de manejo para Áreas Marinas Protegidas en las costas colombianas: conectividad y resiliencia en arrecifes de coral protegidos”, Sarmiento (2010) analizó la composición de la comunidad arrecifal somera dentro y fuera del Área Marina Protegida Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo, en 14 estaciones de muestreo; 9 dentro del AMP, y 5 fuera del AMP y determinó que las algas fueron el grupo con mayor porcentaje de cobertura con un 66,82 % y 61,79 % dentro y fuera del Área Marina Protegida respectivamente, en relación al coral vivo que obtuvo registros del 22,08 % y 14,49 %.

A partir de estos resultados, Sarmiento (2010) concluye que no existen diferencias significativas en la composición de la comunidad coralina dentro y fuera del AMP, pero que sí se presentan diferencias en los índices de diversidad de las estaciones, lo cual atribuye a la intensidad de uso humano de cada estación. Afirma que las estaciones que están sometidas a actividades antropogénicas (turismo, pesca, buceo, transporte náutico) presentan comunidades menos diversas y que las estaciones con menor intervención antropogénica, presentan mayor diversidad. Los resultados de este estudio evidencian el deterioro de las comunidades arrecifales tanto dentro como fuera del AMP.

El conocimiento generado durante las últimas décadas ha permitido conocer que la baja cobertura de coral vivo en este archipiélago se atribuye a factores tanto naturales (por ejemplo: huracanes, mares de leva) como antropogénicos. Dentro de los primeros se cita la incidencia de huracanes y el cambio climático, pero también se deben considerar aspectos como la acción de pastoreo por parte de peces del género Stegastes, junto con cangrejos, sobre acropóridos (Galvis & Molina, 2006) y del pez loro Sparisoma viride sobre M. annularis (Sánchez et al., 2004). Los referentes a la participación del hombre incluyen flujos de agua dulce con incremento en nutrientes, sedimentos, turbidez, pesca, turismo y sobreexplotación de las estructuras coralinas para emplearlas en construcción (Cendales et al., 2002, Sánchez et al., 2006, citado en Sarmiento, 2010, Alvarado et al., 2011, Gómez-Campo 2011, Navas et al., 2011). A continuación se describen algunos de estos factores.

a) Huracanes. En la región Caribe los huracanes han afectado los arrecifes coralinos, provocando pérdidas de cobertura coralina viva y alteraciones en el crecimiento, zonación y estructura de los mismos. No obstante, en el Caribe colombiano la documentación de impactos por huracanes es escasa (Rodríguez-Ramírez & Reyes-Nivia, 2008).

b) Cambio climático. Aumento en la Temperatura Superficial del Mar (TSM): al ser la temperatura un factor determinante en la supervivencia de los corales, los cambios en este parámetro pueden conllevar a la muerte parcial o total de estos organismos. Como consecuencia del cambio climático, la temperatura superficial del mar tiende al aumento, lo cual se convierte en una amenaza para este ecosistema. El aumento en la TSM favorece los eventos de blanqueamiento coralino y la ocurrencia de enfermedades.

Como respuesta a factores de estrés, principalmente aquel causado por el aumento en la temperatura del agua, los corales expulsan sus algas simbiontes, lo cual genera perdida de color, y se conoce como “blanquemiento coralino” (Gómez-Campo et al., 2011). Los eventos de blanqueamiento que se han presentado en el Caribe y que han afectado los corales de este archipiélago han contribuido de manera significativa a la pérdida de cobertura de coral (Gómez-Campo et al., 2011). Es de destacar el evento ocurrido durante el año 2005, en el cual el aumento de la temperatura superó el umbral de tolerancia conocido en los corales del área (29,4 °C), con valores máximos que superaron en 1,5 y 2,5 °C la media mensual (Gil-Agudelo et al., 2006, citado en Invemar, 2011).

Como consecuencia de esta anomalía térmica, las formaciones arrecifales de las islas del Rosario sufrieron un evento de blanqueamiento severo en el cual se observó hasta un 80 % de blanqueamiento coralino siendo A. palmata, A. cervicornis, D. labyrinthiformis y M. alcicornis las especies más afectadas (Rodríguez-Ramírez et al., 2008 a y b, citados en Sarmiento 2010; Gómez-Campo et al., 2011; Sánchez, 2012). Posteriormente, durante la segunda mitad del año 2010, se registró un evento de blanqueamiento coralino en algunas áreas de Caribe colombiano, similar al ocurrido en el año 2005 (Invemar 2011a). En la Figura 1-32 se presenta una cronología de eventos de blanqueamiento coralino que se han presentado en el área (Gómez-Campo et al., 2011; Invemar, 2011; Navas et al., 2011; Sánchez, 2012).

Figura 1-32. Cronología de eventos de blanqueamiento coralino que han generado mortandad en el archipiélago Nuestra Señora del Rosario (Gómez-Campo et al., 2011, Invemar, 2011a Navas et al., 2011, Sánchez, 2012).

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Considerando que la temperatura y la luminosidad son factores determinantes en la salud de los corales, en el año 2009 en el marco del proyecto INAP (Proyecto Piloto Nacional Integrado de Adaptación al Cambio Climático), componente C insular, el SIMAC instaló nueve dispositivos electrónicos (HOBO® onset) para el registro continuo de la temperatura y luminosidad en formaciones coralinas del Área Marina Protegida Corales del Rosario, San Bernardo e Isla Fuerte (AMP-CRSBeIF) (Invemar, 2013). En la Figura 1-33 se muestran valores históricos de temperatura del mar y el umbral de temperatura para los corales del área. A partir de estos registros se evidencia que en el período 2002-2011, entre junio y octubre se presentan temperaturas que superan el umbral de tolerancia. A nivel mundial, desde que la NOAA inició los registros de temperatura en 1880, los resultados muestran que los años 2005 y 2010 fueron los más cálidos (NOAA, 2011, citado en Invemar, 2011).

Figura 1-33. Comportamiento anual de los valores mensuales de la temperatura del agua superficial para cada año registradas en el Sistema Nacional de Monitoreo de Arrecifes Coralinos en Colombia SIMAC y de la estación meteoceanográfica instalada en Isla Tesoro en el marco del Proyecto INAP – CAD. (*) Años donde se han reportado eventos masivos de blanqueamiento en el Caribe.
Umbral de tolerancia de los corales ( –)—

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Fuente: Invemar, 2011.

Acidificación oceánica: otra presión del cambio climático global sobre los arrecifes de coral es la acidificación oceánica. Debido al aumento en la concentración de CO2 atmosférico, el pH del agua de mar tiende a disminuir, afectando los procesos de calcificación en los organismos marinos que contienen carbonato de calcio como los corales, moluscos, equinodermos y organismos planctónicos, entre otros (Sánchez, 2012).

Aumento nivel del mar: otro tensor para este ecosistema asociado al cambio climático es el aumento en el nivel del mar (Invemar, 2011a).

Mayor intensidad de eventos climáticos extremos: otra presión para los corales asociada al cambio climático es la mayor intensidad de eventos climáticos extremos (Invemar, 2011a), como los son El Niño y La Niña.

c) Enfermedades. Las enfermedades son un factor que ejerce presión sobre las formaciones arrecifales del Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo. Las enfermedades que se han reportado en los corales del área de estudio son: plaga blanca, banda blanca, banda negra, lunares oscuros, banda amarilla, banda roja (Invemar, 2011a). La enfermedad de la banda blanca ha afectado poderosamente las poblaciones de dos de los principales constructores de arrecifes en las islas del Rosario y en otras áreas arrecifales de Colombia, Acropora palmata y Acropora Cervicornis (Garzón-Ferreira 1997; Garzón- Ferreira et al. 2001; Garzón-Ferreira & Díaz 2002). Según Cendales et al. (2002), las enfermedades son un factor de estrés y deterioro para los corales de esta área de intensidad alta, que se presenta de manera episódica.

De acuerdo al trabajo realizado por Rozo (2006) en Isla Grande, para el caso específico de M. annularis las mayores presiones son la enfermedad de la banda amarilla y el blanqueamiento, siendo esta última la que causó las lesiones más grandes.

Figura 1-34. Cronología de ocurrencia de enfermedades que han generado mortandad en el archipiélago Nuestra Señora del Rosario (Peters, 1997, citado en Cendales et al., 2002, Invemar 2011a Navas et al., 2011).

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d) Disminución de herbívoros. La muerte masiva del erizo Diadema antillarum que ocurrió entre 1983 y 1984, favoreció la proliferación de algas (Lessios et al., 1984, Ramírez, 1986 citados en Cendales et al., 2002). De igual forma la disminución de las poblaciones de los peces loro (Scaridae), por presión pesquera, incrementó la cobertura de algas.

e) Pesca. La actividad de la pesca ejerce presión sobre este ecosistema en diferentes aspectos:

Disminución de peces herbívoros: la disminución de las poblaciones de herbívoros como los peces loros, favorece el crecimiento de algas (Cendales et al., 2002).

Prácticas inadecuadas de pesca artesanal: otra presión sobre las formaciones arrecifales presentes dentro del PNNCRSB es la pesca con dinamita lo cual causa mortalidad coralina (Cendales et al., 2002).

Técnica de buceo a pulmón: la pesca con pulmón está dirigida a organismos arrecifales por lo cual ejerce presión sobre los recursos (langosta, cangreja, pulpo y peces), afectando a largo plazo la biodiversidad de este ecosistema.

f) Aportes del canal del Dique. Sedimentación: la elevada carga de sedimentos de las aguas continentales provenientes del canal del Dique, afecta a las comunidades arrecifales del PNNCRSB principalmente en la época de lluvias (Alvarado & Corchuelo 1992; Cendales et al. 2002; Bernal et al. 2006). Según Alvarado (1989) (citado en Alvarado et al., 2010), el aporte de sólidos en suspensión provenientes del canal del Dique, que se aumentó tras su apertura y rectificación (Alvarado & Corchuelo, 1992), ha llevado a una disminución de la transparencia del agua. Adicionalmente, la llegada de estas aguas ha ocasionado cambios de salinidad y un aumento en la cantidad de nutrientes. Es de anotar que en los años 1923, 1950 y 1980, se realizaron tres grandes dragados (Alvarado, 2000 citado en Zapata, 2005). Como resultado de este proceso, es probable que la carga de sedimentos de las aguas descargadas haya sido alta durante estos períodos. A pesar de que la sedimentación se considera un factor de estrés estacional, su intensidad es alta para los arrecifes del área y es mayor en el sector SE del archipiélago (Cendales et al., 2002).

De acuerdo al estudio realizado por Alvarado et al. (2010) en los arrecifes del archipiélago de Nuestra Señora del Rosario, la baja fecundidad y fertilidad de la especie Montastraea annularis puede ser causada por la entrada de sedimentos provenientes del canal del Dique, teniendo en cuenta que esta especie se reproduce en noviembre, mes en el cual se presentan las mayores descargas. Recientemente, Henao-Castro (2013) estudió los efectos de los aportes del canal del Dique sobre el reclutamiento de especies de coral en los arrecifes de este archipiélago, y concluye que existe un efecto negativo de la escorrentía continental sobre el reclutamiento de especies de coral, atribuido principalmente a sedimentos finos y que la calidad fisicoquímica del agua superficial afecta negativamente los reclutas, mientras que los sedimentos lo hacen sobre los juveniles de corales escleractínios.

Flujo agua dulce y aporte de nutrientes: así mismo, se ha identificado que los flujos de agua dulce provenientes de este canal inducen el blanqueamiento coralino y que el aporte de nutrientes de estas aguas, favorece el crecimiento de algas y la presencia de organismos heterotróficos como las esponjas (Fabricius, 2005; Alvarado et al., 2010).

g) Disminución de la calidad del agua. Los incrementos en las cargas de nutrientes, favorecen la capacidad de las macroalgas para competir por el substrato bentónico (Fabricius, 2005; Alvarado et al., 2010). El exceso de nutrientes es considerado un factor de presión de intensidad baja y estacional (Cendales et al., 2002). Además de los excesos de nutrientes, los vertimientos de aguas residuales, la actividad portuaria, la agricultura e industria camaronera y las descargas del canal del Dique, aumentan la concentración de bacterias en el medio (Invemar, 2011a).

h) Contaminación por residuos. En el archipiélago de Nuestra Señora del Rosario, la contaminación por residuos es un factor de presión persistente para las formaciones coralinas y de intensidad media y es mayor alrededor de Isla Grande (Cendales et al., 2002).

i) Turismo masivo. La demanda de turismo conlleva al aumento de la presión sobre los recursos arrecifales y la construcción de infraestructura y genera contaminación por residuos sólidos y orgánicos. Así mismo, el tráfico desmedido, la práctica del buceo autónomo y el “careteo”, causan daño físico a los corales especialmente en las zonas someras.

j) Construcción de infraestructura. La construcción de infraestructura y rellenos es un factor de presión de intensidad media y esporádico y que se ha presentado principalmente en Isla Grande y Pajarales (Cendales et al., 2002). En esta área el coral muerto es un material empleado para la construcción de infraestructura.

Proyectos de investigación ejecutados en el campo de los arrecifes de coral

Conscientes del deterioro y en aras de proponer medidas para recuperar este ecosistema se han adelantado proyectos como “Estado de conservación y patrones demográficos de especies de coral amenazadas de las familias Acroporidae, Mussidae y Faviidae en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo (PNNCRSB) (Colombia)” en sus fases I: determinación de la estructura de talla de las poblaciones y estado de salud (Marín, 2012; González, 2009) y fase II: fecundidad, fertilidad y reclutamiento (Alviar, 2012), financiados por la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y con el apoyo del CEINER y la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Naturales Nacionales (UAESPNN), tendiente a incrementar la información sobre las fases planctónicas y del reclutamiento de especies como M. annularis, Montastraea faveolata, Acropora cervicornis, Acropora palmata, Mussa angulosa y Siderastrea siderea.

De igual manera, con el objetivo de evaluar la efectividad del Área Marina Protegida, la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA) con la participación de la Universidad de los Andes, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano y la UAESPNN adelantaron el proyecto “Valoración de la efectividad de manejo para Áreas Marinas Protegidas (AMP) en las costas colombianas: conectividad y resiliencia en arrecifes de coral protegidos” que determinó la presencia de tallas pequeñas de S. siderea (Salazar, 2007) y de P. porites, M. faveolata y M. cavernosa (Restrepo, 2010), así como la mayor cobertura de coral muerto y algas frondosas sugiriendo una comunidad coralina en estado crítico en proceso de sucesión secundaria o reemplazamiento de especies (Rodríguez, 2007).

Complejo arrecifal del archipiélago de San Bernardo

El archipiélago corresponde a un banco coralino parcialmente emergido, compuesto por un complejo de arrecifes franjeantes, arrecifes de parche, tapetes arrecifales y corales dispersos sobre fondos sedimentarios. Las formaciones coralinas presentan un mayor desarrollo y cobertura al norte y occidente del archipiélago, debido a la mayor energía del oleaje que se presenta en estos costados. El promedio de cobertura relativa de coral vivo para el área es de 46,2 %, registrando 43 especies de corales pétreos, 3 de ellas hidrocorales y 40 escleractínios. Las especies más frecuentes que crecen sobre esqueletos y escombros de otras especies son P. porites, C. natans, S. siderea y M. annularis (López-Victoria & Díaz, 2000). La plataforma somera que rodea las islas y que conforma extensos bajos está dominada por praderas de pastos, alternadas con parches coralinos (Invemar, 2011).

La mayor cobertura de corales se presenta en el costado norte y noroccidental del complejo de islas Tintipán-Islote-Múcura-Maravilla y Mangle-Panda-Ceycén, favorecida por la mayor energía del oleaje que propicia el desarrollo de corales mixtos, A. tenuifolia y algunos parches de Montrastaea spp, junto con P. porites. Al suroriente del primer complejo la cobertura desciende, al igual que la riqueza encontrando parches de Montrastea spp. y P.porites. Desde el costado oriental hasta el suroccidental para el segundo complejo se encuentra una franja monoespecífica de Montrastaea spp. En la Figura 1-35 se pueden observar las formaciones coralinas del archipiélago para el año 2012.

Figura 1-35. Formaciones arrecifales del archipiélago de San Bernardo.

Ante el acelerado deterioro de las formaciones coralinas de esta área, atribuido a una combinación de factores naturales y antrópicos, en el año 2000 el Invemar instaló en el archipiélago de San Bernardo estaciones de monitoreo bajo el protocolo SIMAC (Navas et al., 2011). A partir de los datos obtenidos en este monitoreo se observa prevalencia de algas y una disminución progresiva de cobertura de coral vivo para el período 2002-2010 (Figura 1-36). Es de resaltar el incremento en la proporción de corales para el año 2011, con respecto a lo registrado para el 2010.

Con respecto a la incidencia de enfermedades, se presentó una disminución en el período 2000-2008, seguido de un ligero aumento hasta el año 2010 y para 2011, un nuevo decrecimiento (Figura 1-37). Con respecto al blanqueamiento, a partir de 2006 se observa un aumento progresivo del blanqueamiento coralino en este archipiélago, como consecuencia de las anomalías térmicas. El aumento de enfermedades del año 2010 debió estar asociado al evento El Niño que se presentó en ese año.

Figura 1-36. Tendencia de la cobertura (promedios multianuales y errores estándar) de los principales componentes del sustrato arrecifal, algas y corales duros, durante los años de monitoreo SIMAC en el archipiélago de San Bernardo.

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Fuente: Invemar, 2012.
Figura 1-37. Incidencia de los eventos de blanqueamiento y las enfermedades sobre las formaciones arrecifales coralinas del archipiélago de San Bernardo.

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Fuente: Invemar, 2012.

En el archipiélago de San Bernardo el deterioro de las formaciones arrecifales de coral se ha atribuido a diversos factores, dentro de los cuales se destacan los siguientes:

a) Aportes del rio Sinú. Como consecuencia de los aportes del rio Sinú, la sedimentación se incrementa durante ciertos períodos del año (López-Victoria, 1999 citado en Invemar, 2011a).
b) ventos de blanquemiento. Los sucesivos eventos de blanquemiento que se han presentado en el área (Figura 1-32), han contribuido de manera significativa al deterioro de las comunidades de corales de este archipiélago (Invemar, 2011a).
c) Extracción de coral como “souvenir”. A pesar de que la comercialización de material biólogico es ilegal, algunas especies son utilizadas para la elaboración de artesanías. Estas se elaboran a partir de especies que se extraen exclusivamente para este fin, como es el caso de las estrellas de mar, y otras son elaboradas a partir de subproductos de recursos pesqueros como las conchas y los caparazones de tortuga carey (Ordosgoitia & Zarsa-González, 2011; Invemar, 2011).
d) Pesca con artes inadecuados. Principalmente dinamita y pesca de arrastre (López-Victoria, 1999, citado en Invemar, 2011a).

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Identificación y evaluación de las presiones sobre los servicios ecosistémicos de las formaciones arrecifales

Las principales presiones que presentan los arrecifes coralinos dentro de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo de acuerdo con Alvarado & Corchuelo (1992); López-Victoria (1999) citado en Invemar (2011a); Cendales et al. (2002); Zapata (2005); Bernal et al. (2006); Alvarado et al. (2011); Gómez-Campo (2011); Invemar (2011); Navas et al. (2011); Sánchez (2012); Diaz (2013) & Henao-Castro (2013), son:

– Aumento gradual de la Temperatura Superficial del Mar (TSM) teniendo como efecto una mayor ocurrencia de eventos de blanqueamiento y mayor incidencia de enfermedades lo que deriva en la pérdida de cobertura de coral vivo.
– Acidificación oceánica (disminución gradual del pH del agua de mar) generando una alteración de los procesos de calcificación que tiene como consecuencia una disminución de crecimiento coralino.
– Aportes de aguas continentales (canal del Dique y río Sinú) lo que provoca un deterioro de la calidad del agua (cambios drásticos en la salinidad, sedimentación, contaminación, aumento en la concentración de nutrientes y microorganismos patógenos) teniendo como impacto una alteración en la fecundidad, en el reclutamiento y en la supervivencia de juveniles, una pérdida de cobertura de coral vivo (blanqueamiento, enfermedades) y aumento en la cobertura de algas y bioacumulación de sustancias contaminantes en organismos arrecifales.
– La sobrepesca que produce cambios en la abundancia y biomasa de peces e invertebrados y un aumento de la cobertura algal por disminución de herbívoros lo que finalmente modifica la estructura trófica del sistema y genera pérdida de cobertura de coral vivo.
– Uso inadecuado de artes o métodos de pesca (redes de arrastre, dinamita) lo que genera daño físico a las colonias y provoca la pérdida de cobertura de coral vivo.
– Uso inadecuado de anclas y mal manejo de la flotabilidad de los buzos produciendo daño físico a las colonias teniendo como impacto la pérdida de cobertura de coral vivo.

Tabla 1-17. Cambios en los servicios ecosistémicos que proveen las formaciones arrecifales coralinas de los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y de San Bernardo, asociados a los impactos sobre el ecosistema.

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Fuente: Zapata, 2005; Alvarado et al., 2011, Navas et al., 2011; Díaz, 2013; Alvarado & Corchuelo 1992; Cendales et al. 2002; Zapata, 2005; Bernal et al. 2006; Gómez-Campo, 2011; Invemar, 2011; Sánchez, 2012; Henao-Castro, 2013.

Las presiones sobre este ecosistema afectan los servicios ecosistémicos que este provee y por ende, su función ecológica (Tabla 1-17). Al ser este ecosistema el hábitat de una amplia diversidad de peces e invertebrados que son el alimento de los habitantes de las islas y de turistas, la disminución de biomasa de estas poblaciones tiende a diezmar la calidad de vida de las comunidades allí asentadas y a disminuir los ingresos asociados a la actividad de turismo. Adicionalmente, debido a que este ecosistema brinda la oportunidad de recreación (buceo), la pérdida de belleza escénica puede tener repercusiones negativas sobre esta actividad económica. Por otra parte, el deterioro de estas formaciones puede generar impactos directos e indirectos sobre los ecosistemas marinos adyacentes, como las praderas de pastos marinos, los manglares y las playas, teniendo en cuenta la conectividad ecosistémica.

Especies

En el estudio Nacional de Monitoreo de Arrecifes Coralinos en Colombia- SIMAC en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo (Navas et al., 2011) se reportó las siguientes especies más importantes de corales y la fauna asociada en el Parque Nacional Natural Corales del Rosario y San Bernardo.

Familia Agariciidae

Coral Lechuga (Agaricia tenuifolia)

Las colonias de esta especie forman grupos de placas delgadas. En zonas de alta energía crecen en forma casi esférica, con placas más o menos radiadas desde el centro del conjunto, con el fin de resistir los embates del oleaje. Habita tanto las partes exteriores del arrecife, como lagunas y zonas interiores. Su rango de profundidad es de 1 a 15 m.

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Familia Merulinidae

Coral estrella de roca (Montastraea annularis)

Es la especie de coral más abundante y más estudiada de los arrecifes de coral del mar Caribe, las colonias están formadas por nódulos densamente agrupados o por columnas anchas separadas. Llegan a tener varios metros de ancho, su coloración va de verde-café, amarillo-café, o gris uniforme. Es considerado como una especie generalista ya que habita en profundidades entre 0 y 80 metros y desarrolla colonias de diferentes formas (cabezas, columnas, placas) en respuesta a diferentes condiciones de luz.

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Familia Merulinidae

Coral estrella de roca (Montastraea faveolata)

Crece en forma de cabeza o en hojas, cuya superficie puede ser lisa o tiene protuberancias. El esqueleto es mucho menos denso que en las otras dos especies de Montastraea (Weil y Knowton, 1994). Los colores más comunes son de color gris, verde y marrón (Szmant et al., 1997).

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Familia Mussidae

Coral Cerebro (Diploria labyrinthiformis)

Las colonias son masivas y generalmente hemisféricas, con valles y crestas en forma meandroide que recubren su superficie. Habita entre 1 y 43 m de profundidad, aunque mayoritariamente se encuentra desde los 2 hasta los 15m. El color de los pólipos puede ser marrón claro, amarillento o marrón grisáceo.

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Familia Faviidae

Coral cuernos fusionados (Montastraea franksi)

Formadores de colonias masivas, con superficies irregulares y abultadas aunque pueden ser laminares, presentan un color anaranjado o pardo, con manchas pálidas en las zonas abultadas. Se desarrolla principalmente en las zonas abiertas, es común de áreas profundas. Los cálices son pequeños de menos de 4 milímetros de diámetro, sin embargo son de mayor tamaño que otras especies del género. Es una especie común del caribe sin embargo es susceptible a diferentes enfermedades y su población ha disminuido en los últimos diez años. (Aroson et al, 2008., Sheppard, 2015)

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Familia Agariciidae

Coral esponja (Agaricia agaricites)
Las colonias de esta especie están formadas por un combinación de capaz incrustantes, hojas gruesas u otras proyecciones irregulares y láminas planas con cálices usualmente encontrados en ambos lados. Las colonias comienzan comúnmente su crecimiento con una lámina incrustante, sin embargo las hojas y proyecciones verticales son visibles desde etapas tempranas de desarrollo. (Sheppard, 2015)
Esta especie tiene al menos 5 formas diferentes de crecimiento, sin embargo las formas pueden ser similares si las condiciones del ambiente son apropiadas (profundidad, calidad del agua). Los colores que presenta son de marrón claro a marrón purpura. Es una especie común del caribe. (Aroson et al, 2008)

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Imagen tomada de advancedaquarist.com/2007/12/aafeature2

Familia Poritidae

Coral poros bifurcados (Porites astreoides)

En aguas someras suelen crecer pequeños cuerpos masivos contrario a las zonas más profundas donde se forman grandes placas. Las colonias más pequeñas y jóvenes son incrustantes. En aguas someras suelen ser de color amarillo, verde, gris o café claro, mientras que en áreas más profundas predominan los colores grises y café oscuro. Se distribuye en todo el caribe y su desarrollo es principalmente en áreas someras y bien iluminada (Sheppard, 2015).

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Imagen tomada de coralpedia.bio.warwick.ac.uk/en/corals/porites_astreoides

Familia Agariciidae

Coral ceniza (Agaricia tenuifolia)
Las colonias de esta especie forman grupos o laminas relativamente delgadas, estas se encuentran en forma vertical y presentan cálices en ambas caras, el conjunto de cálices presentan meandros con crestas regulares que los separan. Esta especie tiene colores, marrón, verdoso, en ocasiones con tentáculos anaranjados. Es una especie susceptible al blanqueamiento y a las enfermedades, es una especie común del sur y el oeste del caribe, en el norte del caribe es menos abundante (Sheppard, 2015., Veron, 2000., Aroson., 2008)

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Familia Agariciidae

Coral panalito (Agaricia humilis)

Esta especie forma pequeñas colonias de forma hemisférica o de domo, sin embargo muchos de los organismos de esta especie presentan colonias incrustantes. Los coralitos son monocéntricos o en series pequeñas comúnmente separadas por crestas más altas y puntiagudas (Sheppard, 2015). Las colonias vivas presentan una coloración entre gris y amarillo. La especie crece en la mayoría de ambientes de arrecifes menos excepto en lagunas poco profundas (Veron, 2000)

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Imagen tomada de coralpedia.bio.warwick.ac.uk/sp/corals/agaricia_humilis

Familia Mussidae

Coral hongo de serpientes (Mycetophyllia danaana)
Es un coral común de arrecifes poco profundos. Placas gruesas con valles sinuosos largas y crestas gruesas que se pueden romper en nódulos, presentan por lo general una fila de pólipos dentro de los valles, ligeramente áspera, gris, rosa o verde. Esta especie se encuentra comúnmente en Se encuentra en el caribe, el golfo de México, florida y Bahamas. (UICN, 2008, Aroson, 2008)

Mycetophyllia danaana.  Caribbean.  Variation in structure and colour. With some colonies valley walls become Hydnophora-like.  Photograph: Charlie Veron.

Imagen tomada  coral.aims.gov.au/factsheet.jsp?speciesCode=0596

Familia Mussidae

Coral de flores (Mussa angulosa)
Las colonias de esta especie pueden llegar a medir hasta 50 cm de lado a lado y los pólipos llegan a medir 7 cm de diámetro. Cada pólipo es carnoso y se encuentra separado de los otros. Las colonias son planas con hemisferios bajos y aunque cada pólipo se localiza en el extremo de una pequeña rama, su naturaleza carnosa hace que parezca una masa continua. Presenta coloraciones de tintes rojos, azules y verdes dominan o se mezclan con un color gris. Pueden habitar la mayoría de zonas de arrecifes hasta 50 m de profundidad. (Sheppard, 2015., Kluijver et al, 2015) Común en florida, Bahamas y el mar caribe. Es una especie muy sensible a las alteraciones del ambiente.

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Imagen tomada de coralpedia.bio.warwick.ac.uk/sp/corals/mussa_angulosa

Familia Meandrinidae

Coral de orugas (Dichocoenia stokesi)
Las colonias presentan forma de cabezas redondeadas las cuales pueden alcanzar hasta 40 cm de diámetro, los coralitos sobresalen y son irregulares, elíptica, circular o en forma de Y. Presenta colores crema, amarillo o café. Puede habitar la mayoría de entornos de arrecifes hasta los 70 m. Es común del mar caribe. (Kluijver et al, 2015., Sheppard, 2015)

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Imagen tomada de coral.aims.gov.au/factsheet.jsp?speciesCode=0572

Familia Siderastreidae

Coral de estrellitas (Siderastrea siderea)
Esta especie se caracteriza por el gran tamaño de sus colonias, ya que pueden llegar a medir más de un metro de largo. Los coralitos son los más grandes de las tres especies de este género y comúnmente presentan paredes angulares. En organismos vivos los septos individuales no son fáciles de distinguir. Las paredes entre los septos son más estrechas (Sheppard, 2015). La especie se puede encontrar en todo tipo de ambiente de arrecifes hasta 70 metros de profundidad. Sin embargo es más común en áreas de 5 a 125 metros de profundidad, contrario a otras especies, puede crecer en ambientes sedimentados y con alta turbidez (Aroson, 2008)

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Imagen tomada de coralpedia.bio.warwick.ac.uk/sp/corals/siderastrea_siderea

Normatividad y Políticas

Normativa Descripción Enlace
Resolucion 1579 de 2008 Por la cual se declara el día nacional de los arrecifes de coral y se adoptan medidas para la conservación y protección de los arrecifes de coral Enlace
LEY 165 DE 1994 Por medio de la cual se aprueba el “Convenio sobre la Diversidad Biológica”, hecho en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992 Enlace
Decreto 205 de 1996 Por el cual se promulga el “Convenio sobre la Diversidad Biológica”, hecho en Río de Janeiro el 5 de junio de 1992. Enlace
Resolucion 1002 de 1969 Por la cual se prohibe la captura, extracción y comercialización de todo tipo de corales. Enlace
LEY 356 DE 1997 Por medio de la cual se aprueban el “Protocolo relativo a las áreas y flora y fauna silvestres especialmente protegidas del Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino de la Región del Gran Caribe”, hecho en Kingston el 18 de enero de 1990 y los “Anexos al Protocolo relativo a las áreas y flora y fauna silvestres especialmente protegidas del Convenio para la Protección y el Desarrollo del Medio Marino de la Región del Gran Caribe”, adoptados en Kingston el 11 de junio de 1991 Enlace
RESOLUCION 679 DE 2005 Por medio de la cual se declara el Area Marina Protegida de los Archipiélagos del Rosario y de San Bernardo, se adopta su zonificación interna y se dictan otras disposiciones Enlace
LEY 1450 de 2012 Por la cual se expide el Plan Nacional de Desarrollo, 2010-2014. Enlace
Resolución 1424 de 1996 Por la cual se ordena la suspensión de construcciones en el área del Parque Nacional Natural Los Corales del Rosario, en las Islas del Rosario, en los demás cayos, islas o islotes ubicados al interior de los límites del Parque y en las islas y bajos coralinos que conforman, el Archipiélago de San Bernardo Enlace
Resolución 1610 de 2005 Por la cual se revoca la Resolución 760 del 5 de agosto de 2002 y se modifica el artículo 3° de la Resolución 1424 de 1996 Enlace
Resolución 0196 de 2006 Por la cual se adopta la guía técnica para la formulación de planes de manejo para humedales en Colombia Enlace

 

Bibliografía

  • Aronson, R., Bruckner, A., Moore, J., Precht, B. & E. Weil 2008. Montastraea franksi. The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2014.3 [En línea] iucnredlist.org.
  • Butler, M., Cockcroft, A., MacDiarmid, A. & Wahle, R. 2013. Panulirus argus. The IUCN Red List of Threatened Species. Version 2014.3. [En línea]. iucnredlist.org
  • Castillo, S. Castillo, J. 2015. Biodiversidad Marina del estado miranda. [En línea]. biodiversidadmiranda.cbm.usb.ve/organism/330/.
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  • Díaz de Astarloa, J.M. and D.E. Figueroa, 1995. Scrawled cowfish, Acanthostracion quadricornis (Tetraodontiformes: Ostraciidae), collected from Argentine waters. Jap. J. Ichthyol. 41(4):466-468.[En línea]. Fishbase.org
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  • Randall, J.E., 1996. Caribbean reef fishes. Third Edition – revised and enlarged. T.F.H. Publications, Inc. Ltd., Hong Kong. 3nd ed. 368 p. [En línea] Fishbase.org
  • Robins, C.R. and G.C. Ray 1986 A field guide to Atlantic coast fishes of North America. Houghton Mifflin Company, Boston, U.S.A. 354 p.
  • Sheppard, C. 2015.Colpedia.Your guide to Caribbean corals and sponges. [En línea]. Coralpedia.bio.warwick.ac.uk/sp/about
  • Smith, C.L., 1997. National Audubon Society field guide to tropical marine fishes of the Caribbean, the Gulf of Mexico, Florida, the Bahamas, and Bermuda. Alfred A. Knopf, Inc., New York. 720 p.[En línea]. Fishbase.org
  • Veron (2000). Taxonomic reference: van Moorsel (1983). Additional identification guide: Humann (1993). [En línea] coral.aims.gov.au/factsheet.jsp?speciesCode=0717

Mapas

Fauna Asociada

Ver información en el libro EL ENTORNO AMBIENTAL DEL PARQUE NACIONAL NATURAL CORALES DEL ROSARIO Y DE SAN BERNARDO
Invertebrados
Familia Diadematidae

Erizo de roca (Echinometra viridis)
El cuerpo de esta especie es elíptico en su entorno, no redondos. Las espinas son cortadas, gruesas y puntiagudas. El color del cuerpo es generalmente rojizo a castaño. Las espinas son más pequeñas y su cuerpo por lo general es de color marrón con un tinte rojizo. El tamaño del cuerpo es en promedio de 5 cm y de las espinas 3 cm. Habita en los arrecifes, es una especie nocturna, herbívora y su alimentación son las algas. Se distribuye en todo el Caribe (Kluijver et al, 2015).

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Imagen tomada de serc.si.edu/labs/animal_plant_interaction

Familia Diadematidae

Erizo negro de púas negras (Diadema antillarum)
Se reconoce fácilmente por sus numerosas espinas largas de color purpura oscuras y negras, en ocasiones presentan espinas de color grisáceo. El tamaño del cuerpo en promedio hasta de 10 cm, el tamaño de sus espinas es mucho mayor hasta de 20 cm (Kluijver et al, 2015).

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Imageen tomada de dnatecosistemas.es/diadema-antillarum-tienda-de-peces-online-peces-por-internet-mundo-marino-todo-marino.html

Familia Cidaridae

Erizo de palo (Eucidaris tribuloides)
Es un erizo con espinas largas, robustas y sus extremos son redondeados, presenta colores rojos con marrón, sus espinas generalmente son de color marrón con manchas blancas, el cuerpo de este erizo puede alcanzar hasta 6 cm y las espinas pueden alcanzar una longitud de 6cm. Se encuentra en lechos de pastos marinos, debajo de las piedras y grietas coralinas (Castillo & Castillo, 2015., Goemans., 2009)

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Imagen tomada de tfhmagazine.com/details/marine-invert/eucidaris-tribuloides.htm

Familia Majidae

Mithrax spinosissimus 
Tiene un caparazón casi circular, En las piernas y garras presenta espinas y tubérculos, el color de las piernas y el caparazón es de color marrón rojizo y las garras son de color purpura gris. Su tamaño es de 18 cm aunque con las garras extendidas pueden llegar a medir hasta 60 cm (Kluijver et al, 2015).

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Imagen tomada de naturalista.conabio.gob.mx/taxa/260384-Mithrax-spinosissimus

Familia Palinuridae.
Langosta espinosa (Panulirus argus)
Esta especie es conocida como la langosta del Caribe, su mecanismo de defensa son las espinas que cubren su caparazón, no posee pinzas grandes, se caracteriza por tener un exoesqueleto calcáreo espinoso muy robusto, tiene dos antenas que pueden alcanzar un tamaño mayor al de su cuerpo. Se puede encontrar en profundidades hast6a de 90 metros, habita en zonas de manglares, arrecifes coralinos y plataformas rocosas (Butler et al, 2009)

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Vertebrados

Peces arrecifales

Familia Gobiidae

Coryphopterus personatus 
Presenta un cuerpo relativamente delgado, largo y estrecho en la parte dorsal, tiene un color naranja traslucido y en la parte ventral de violeta a gris. Tiene dos líneas difusas de color naranja en la apte posterior del ojo, la aleta dorsal tiene un especie de rayos rojos. Posee 6 espinas dorsales, 11 radios blandos dorsales, 1 espina anal y 11 radios blandos anales. Se cierne sobre fondo en cuevas y zonas de sombra en los arrecifes (Randall, 1996)

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Imagen tomada de reefguide.org/glassgoby.html

Familia Labridae

Clepticus parrae

Presenta 12 espinas dorsales, 10 radios blandos dorsales, 3 espinas anales y 12 o 13 radios blandos anales. Son peces moderadamente alargados de color morado y violeta con manchas amarillas en la parte inferior del cuerpo. Los individuos mayores desarrollan colores amarillos y rojizos en la parte inferior del cuerpo mientras que los individuos jóvenes en fases terminales sexualmente son similares en apariencia a los individuos de fases iniciales. Pueden medir hasta 30 cm. En cuanto a su hábitat, la especie prefiere los arrecifes profundos hasta de 40 m, se alimenta principalmente de zooplancton. (Kluijver et al, 2015., Smith, 1997., Randall, 1996)

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Imagen tomada de fishdb.co.uk/findpicture.php?top=true&common_name=Creole%20Wrasse&latin_name=Clepticus%20parrae&exact=common_name

Familia Labridae

Thalassoma bifasciatum

Son peces de color alargado que presentan diferentes colores dependiendo de la etapa de desarrollo en la que estén, en la primera etapa presentan una línea lateral negra que continúa con parches rojizos en la cabeza, en una etapa más avanzada se vuelven de color amarillo completamente y los más grandes en la cabeza tienen un color azul brillante y el cuerpo de color verde con dos líneas negras en disposición vertical. Se alimentan de zooplancton, viven en arrecifes de corales y se distribuye por todo el Mar Caribe, Golfo de México, Florida y Norte de Sur América. (Randall, 1996).

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Imagen tomada de .fishbase.org/summary/Thalassoma-bifasciatum.html

Familia Ostraciidae

Acanthostracion quadricornis
Tiene marcas oscuras en la cabeza y en el cuerpo, presenta bandas paralelas en las mejillas, se caracteriza por tener un par de espinas prominentes que sobresalen de frente a los ojos, tiene un segundo par de espinas en las esquinas traseras inferiores. Puede llegar a medir hasta 55 cm de longitud, su hábitat está asociado a los arrecifes coralinos en aguas tropicales templadas. (Smith, 1997., Díaz de Astarloa & Figueroa, 1950)

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Imagen tomada de reefguide.org/pixhtml/scrawledcowfish6.html

Familia Acanthuridae

Acanthurus bahianus

Tiene un cuerpo delgado de forma ovalada sus aletas dorsales y anales son relativamente largas. Color uniforme sin bandas en el cuerpo, aunque el color puede variar de color gris azulado a marrón oscuro. Posee 9 espinas dorsales, de 23 a 26 radios blandos dorsales, 3 espinas anales, de 21 a 23 radios blandos anales. Su cabeza y cuerpo es comprimido. Es un pez asociado a los arrecifes de corales, se mantiene en un rango de 2-40m (Kluijver et al, 2015, Randall, 1996)

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Imagen tomada de .aquaportail.com/fiche-poisson-56-acanthurus-bahianus.html

Familia Acanthuridae

Acanthurus chirurgus

Se caracterizan por tener escalpes, estas estructuras son pequeñas vertebras afiladas que se encuentran a lo largo de cada lado de su pedúnculo caudal (el área debajo de la aleta trasera), alcanzan longitudes hasta de 39cm. Pueden cambiar de color azul grisáceo a marrón oscuro y claro. Posee 9 espinas dorsales, de 24 a 25 radios blandos dorsales, 3 espinas anales y de 22 a 23 radios blandos anales (Randall, 1996., Marinebio, 2013).

acanthurus-chirurgus

livingoceansfoundation.org/how-does-wave-action-impact-grazing-reef-fish/

Familia Labridae

Halichoeres bivittatus

En la fase juvenil por lo general los individuos son de color blanco, con un pequeño punticolor verde y amarillo por encima de la aleta pectoral, presenta bandas negras en la mitad del cuerpo, muchos individuos en fases iniciales jóvenes muestran un pequeño punto negro o un gran punto azul en la aleta media dorsal. En la fase inicial y terminal los colores y las marcas van de color verde a marrón medio, con un pequeño punto amarillo y verde por encima de la aleta pectoral. El tamaño máximo es de 22cm. Posee 9 espinas dorsales, 3 espinas anales y 12 radios blandos anales. Se encuentra en ambientes de arrecifes coralinos, zonas arenosas y praderas de pastos marinos. Es una especie común del Caribe, Bahamas y Florida. (Kluijver et al, 2015., Randall, 1996).

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Imagen tomada de inaturalist.org/observations/1480638

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